Los concejales del bloque Juntos Por el Cambio manifestaron su postura y pidieron medidas ante la medida de fuerza que lleva más de una semana en la ciudad de Santa Fe.

Los concejales del bloque Juntos Por el Cambio de la ciudad de Santa Fe, Sebastián Mastropaolo (PRO), Carlos Pereira (UCR), Luciana Ceresola (PRO), Inés Larriera (UCR) y Carlos Suárez (UCR), manifestaron su preocupación por la crisis que enfrenta el sector del transporte público de pasajeros por colectivos en la capital de la provincia.

Hace más de una semana que rige un paro total de los choferes nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y todo indica que la medida de fuerza se prolongará por lo menos durante varios días más.

Los trabajadores reclaman legítimamente el pago de sus salarios en forma completa. Los empresarios aducen que no tienen los ingresos suficientes para abonar los sueldos en su totalidad y – conforme las estimaciones de los ediles – el planteo es real.

Durante abril, el sistema transportó sólo el 10% de los pasajeros habituales. Por lo tanto, hay una reducción del 90 % de los ingresos por cobro de tarifas. Y si bien se redujo la cantidad de coches en circulación – ya que por la pandemia sólo se prestó un tercio de los servicios regulares -, la menor frecuencia no alcanza a ser compensada con la escasa recaudación que se obtiene por el cobro del boleto.

“La única forma de compensar esta merma en los ingresos es a través de un incremento de los subsidios que, hasta el momento, la Nación se negó a otorgar”, sostiene el escrito difundido por los concejales.

“Sin embargo, vemos que en el Gran Buenos Aires no hay paro ya que el Gobierno Nacional asignó la cantidad de recursos suficientes para que los sueldos puedan ser afrontados. Es decir, se discrimina al interior del país, volviendo a viejas prácticas que ya habíamos visto en las anteriores etapas de gobiernos kirchneristas”, agregaron.

¿Puede ser esta una crisis terminal?

En cuanto a las responsabilidades, los ediles comentaron que “el transporte público en nuestra ciudad se encuentra en una encrucijada. Y si bien corresponde que el Gobierno Nacional otorgue los subsidios suficientes para su funcionamiento, no podemos soslayar que se trata de un servicio municipal, regulado por ordenanzas municipales y a través de concesiones que otorga el propio Municipio. Por lo tanto, ni los concejales ni el Ejecutivo Municipal podemos hacernos los distraídos esperando por soluciones que difícilmente aparezcan por sí solas”.

Para los concejales, es necesario que el Municipio se ponga al frente de la solución de esta crisis, “gestionando con convicción” los recursos del presupuesto nacional que le corresponde.

“El intendente tiene la responsabilidad de llevar adelante un reclamo sobre el cual va a encontrar todo el acompañamiento de los concejales que nos encontramos en la oposición. Es necesario articular una única voz para que los funcionarios nacionales oigan la razón y la justicia de nuestros planteos”, plantearon.

A su vez, reclamaron: “Es necesario, también, que el Gobierno Provincial se ponga del lado de los Municipios santafesinos y, en defensa de un auténtico federalismo que promueva un reparto equitativo de los subsidios nacionales, acompañe un planteo que garantice el funcionamiento del sistema. Al respecto el intendente de Rosario ya se manifestó públicamente reclamando a las autoridades nacionales que se incrementen los recursos destinados a las ciudades del interior del país”.

En enero, con el nuevo esquema de subsidios puesto en marcha por el Gobierno Nacional, para los ediles la ciudad de Santa Fe “fue claramente perjudicada: el incremento de los aportes de la Nación fue de sólo un 20%, mientras otras ciudades – como Rosario – vieron casi triplicar los montos. Santa Fe suma, por lo tanto, un segundo recorte de subsidios en sólo pocos meses”.

“De no actuar ahora corremos el riesgo de colocar al sistema de transporte público en una crisis terminal. La escasa utilización del servicio durante estos días de pandemia se prolongará por largo tiempo: todos avalamos la idea de que en los colectivos urbanos sólo se trasladen los que no tienen otra opción de movilidad, como forma de evitar situaciones de contagio. Por lo tanto, con una caída abrupta de los pasajeros y con un recorte de los subsidios corremos el riesgo que en unos meses el sistema ya no pueda seguir prestando los servicios que hasta hace unas semanas brindaba”, alertaron.

“La pandemia va a ser superada, pero para entonces necesitamos recuperar un sistema de transporte público accesible en precios y recorridos. Esto es lo que tenemos que garantizar a futuro, para lo cual es imprescindible encontrar salidas sensatas en esta difícil coyuntura”, concluyó el comunicado.