Los nueve policías que habían sido puestos en disponibilidad preventiva luego de que se denunciara la desaparición de un hombre, luego de un violento operativo contra personas que participaban de una carrera de caballos ilegal en la localidad tucumana de Simoca, fueron detenidos hoy , luego de que se encontraran restos de sangre en la caja de la camioneta en la que, según testigos del hecho, fue llevado malherida la víctima, cuyo cuerpo aún no aparece .

El caso causó conmoción y se convirtió en un hecho político de gravedad: el ministro de Seguridad y el jefe de Policía de Tucumán fueron citados a dar explicaciones en la Legislatura provincial.

Luis Armando Espinoza , trabajador rural de 31 años y padre de seis hijos, salió el viernes a la tarde de su casa en Rodeo Grande, departamento de Simoca, con su hermano Juan Antonio. Fueron al paraje “El Melcho”, 70 kilómetros al sur de la capital tucumana, a ver a su madre. El mismo día hubo un enorme operativo policial para dispersar a los participantes de una cuadrera, actividad no permitida en el contexto de la cuarentena por la pandemia de coronavirus.

Aunque, según sus familiares, Luis Armando y Juan Antonio no tomaron parte de la carrera, fueron atacados por los policías que llevaron adelante el operativo. Según declaró después, Juan recibió fuertes golpes que lo dejaron inconsciente en el lugar. Luis ya no estaba allí cuando se recuperó, esposado y bajo custodia policial. Otros testigos dijeron que a su hermano se lo habían llevado en una camioneta, herido de bala.