Personal policial fue atacado por vecinos. Varios patrulleros resultaron con daños y algunos agentes terminaron lesionados. Hubo tres detenidos.

En principio era un procedimiento de rutina por un caso de agresión y amenazas. Pero de repente todo terminó en una batalla campal.

Eran cerca de las 21 cuando el servicio de emergencias 911 recibió varios llamados dando cuenta que en la zona de Padre Vieyra y Alberti había un hombre protagonizando actos de violencia contra su ex pareja.

Así las cosas un patrullero salió hacia el lugar pero ni bien arribó se encontró con un desorden de proporciones del que tomaban parte varias personas.

Los incidentes eran de tal magnitud que en un momento dado comenzaron a escucharse detonaciones de arma de fuego motivo por el cual los uniformados decidieron replegarse.

Un rato después, y ante nuevos llamados al 911, la policía volvió a concurrir al lugar esta vez con el apoyo de otras unidades. En este contexto se produjo la detención de un individuo.

Fue entonces cuando un grupo de revoltosos se lanzó directamente contra los agentes a quienes atacaron arrojando todo tipo de proyectiles. Desde las sombras algunos revoltosos accionaron armas de fuego. Entonces a modo de defensa, y como para repeler a los más violentos, los oficiales efectuaron algunos disparos al aire con sus escopetas reglamentarias.

Pese al controvertido escenario los actuantes pudieron detener a otras dos personas, que fueron trasladadas a la sede policial.

De todo lo acontecido fue impuesta la fiscal en turno, doctora Martí, quien dispuso que a los tres aprehendidos (sus edades son 21, 22 y 24 años) se les inicie causa por Atentado a la autoridad y encubrimiento, como así también abuso de arma e intimidación pública.