Nelson Cantarutti, enfermero en Milán, dijo que desde el 12 de mayo no hay casos en el hospital local. Este fin de semana fue numerosa la concurrencia a bares y playas.

Continúa la disminución de casos diarios en Italia y se habilitan a partir de este lunes gimnasios y piletas públicas. En tanto que este domingo fue el primer día con permisos para ir al mar.

Según la Protección Civil, alrededor de 531 personas se infectaron con coronavirus durante el fin de semana, más de la mitad (285) en la región norteña de Lombardía, que concentra el 45% de los 56.594 positivos actuales en todo el país.

Sin embargo, en Milán los jóvenes comenzaron a retomar la vida nocturna y los bares se vieron plagados de gente, bajo las nuevas medidas sanitarias.

En diálogo con Cadena 3, Nelson Cantarutti, enfermero en un hospital de esa ciudad, dijo que “desde el 12 de mayo no reciben pacientes con coronavirus”.

“Desde que empezó esta flexibilización no ha habido un segundo pico. En terapia intensiva estamos sin pacientes desde el 12 de mayo, hemos tenido pacientes en el reparto pero no en terapia intensiva”, detalló.

Cantarutti recordó que en Italia el contagio fue masivo: “hubo miles de contagiados en poco tiempo y eso hizo que llegara mucha gente junta a los hospitales”.

Por eso destacó esta nueva etapa de flexibilización, sobre todo en la región de Lombardía donde aseguró que “la gente toma recaudos, usa barbijo y toma distancia”.

“Hay contagios, pero son mínimos. Yo lo veo en el hospital que no están entrando pacientes. Ahora el tratamiento precoz ayuda a que el paciente no llegue a terapia intensiva”, valoró.

“A mediados de marzo llegaban de 10, 20, 30 pacientes y no se sabía qué hacer”, recordó.

Por otra parte, dijo que no hay que culpar a los médicos de los contagios, porque “los especialistas no se ponen de acuerdo en cómo se contagia este virus”. “Con los médicos pasaron muchas cosas, acá en un geriátrico de 800 pacientes murieron más de 200 y no es culpa del protocolo sino del virus, no se le puede echar la culpa a los médicos”, concluyó.

Este domingo, varias playas de todo el país amanecieron con su nueva capacidad colmada, en un marco en el que el gobierno habilitó las idas al mar, pero con distancias mínimas de un metro en la arena y medidas de higiene y desinfección para los paradores.

Según mostró la cadena RAI, las playas de Rimini, en la región norteña de Emilia-Romaña; las de Ostia, cerca de Roma, y las de Olbia, en la isla de Cerdeña, fueron la más visitadas por los italianos, aunque con números máximos de afluencia y sin deportes en la arena.

Luego de haber abierto empresas el 4 de mayo, y negocios minoristas y bares el pasado 18, Italia abre desde este lunes gimnasios y piletas, siempre con las medidas de distanciamiento social decretadas por el gobierno de Giuseppe Conte para la denominada “fase de convivencia” con el coronavirus.

En tanto que, a partir del 3 de junio, se espera reabrir sus fronteras a los turistas de la Unión Europea sin exigirles una cuarentena obligatoria. Ese mismo día, quedarán habilitados los desplazamientos entre regiones que tengan igual riesgo epidemiológico en base al informe semanal del gobierno, en un guiño a la industria turística ante el próximo inicio de la temporada estival de un sector que aporta el 13% del Producto Bruto Interno (PBI).