Comerciantes pidieron abrir a las 10, pero las autoridades no quieren superponer la actividad con los bancos para no generar aglomeraciones.

Funcionarios de la Municipalidad y del gobierno provincial descartaron la posibilidad de ampliar el horario de atención al público en los negocios de Rosario. Así, quedo desestimado “por el momento” que los comerciantes puedan abrir más temprano, cambiando el segmento de 13 a 19 por el de 10 a 18, como vienen reclamando.

Los referentes de la zona céntrica aducen que el movimiento es bajo por la tarde, fenómeno potenciado por el paro de transporte, y quisieran aprovechar la circulación en el horario de los bancos y el correo para fortalecer sus ventas.

“Lo veo muy complicado porque hay riesgo de aglomeración. Tenemos vedada esa posibilidad por un decreto provincial que impide que se mezcle el horario bancario con el comercial”, dijo el titular de Desarrollo Económico municipal, Sebastián Chale, en declaraciones a LT8.

En tanto, el secretario de Comercio Interior provincial, Juan Marcos Aviano, coincidió en que la modificación “no es algo previsto de forma inmediata”, pero aseguró que monitorean el tema con las cámaras del sector y la Municipalidad. “Este reclamo no ocurre solamente en Rosario y Santa Fe, sino en todas partes de la provincia”, dijo el funcionario.

Aviano detalló que liberar el horario matutino del comercio en ambos conglomerados todavía está siendo evaluado con lo sanitario como principal criterio, viendo de cerca lo que está pasando en Buenos Aires, y la circulación de transportistas y de personas en el centro y los paseos comerciales.

“Ampliar la franja horaria es por ahora muy complicado. Estamos siendo muy cautos y prudentes, organizando la vuelta pero sin fecha todavía”, refirió el funcionario.

Económico

Por su parte, Chale afirmó que “es una simplificación” adjudicarle la baja en la facturación (hoy ronda el 35 por ciento que antes de la pandemia) a la ausencia de colectivos o la atención restringida a la tarde. En cambio, lo atribuyó a una cuestión macroeconómica.

“Tiene que ver con que están cayendo los ingresos promedio de la población en todo el país. Hay ciudades con transporte y horario extendido, y el nivel de ventas es parecido al nuestro”, argumentó el funcionario.

En ese sentido, mencionó un estudio del Observatorio Social de la UCA (Universidad Católica Argentina) que arrojó que el 60 por ciento de las familias tuvieron caídas en la entrada de dinero a sus hogares. De este modo, según Chale “el consumo se restringe a lo esencial y pega directamente en el comercio de indumentaria, calzado o electrónica”.

El secretario de Comercio provincial se manifestó en la misma línea.

“No es que vamos a habilitar el horario comercial a la mañana y va a haber un repunte en las ventas. El consumidor está quieto, expectante, viendo qué va a pasar con su propio poder adquisitivo”, analizó Aviano.

Por lo pronto, los comerciantes meten presión pero las autoridades, por ahora, no ceden.

La ampliación horaria del comercio tendrá que seguir esperando unas semanas, quizás hasta una eventual Fase 5.

Claro que para que eso llegue será clave la marcha del número de contagios de Covid-19 en la ciudad, que por el momento se ha ralentizado y permite mirar con más optimismo el futuro.

Solicitan actuar con cautela

Esta semana, como cada 14 días, los comerciantes se reunirán con el Ejecutivo rosarino para monitorear la situación económica, sin perder de vista la evolución de casos y el factor de contagio. En este marco, desde el municipio pidieron cautela en medio de la ansiedad por ampliar la franja horaria.

“No hay que olvidar que tenemos 10 actividades con nula facturación, como buena parte de la gastronomía y la hotelería, gimnasios, canchas de fútbol 5, jardines maternales y transportes escolares”, enumeró el secretario de Desarrollo Económico municipal, Sebastián Chale.

En esta línea, recordó que el comercio “tiene algún margen de funcionamiento comparado con otras actividades, porque al menos ha empezado hace 15 días con una evaluación inicial satisfactoria, tanto por el comportamiento del consumidor como por el compromiso del comerciante de respetar las normas”. En vistas de lo que sucedió la semana pasada en la ciudad, Chale llamó a la calma. “Ya lo vivimos muy directamente. Tuvimos 20 días sin contagios y luego un solo caso generó varios en pocos días. Eso debe dejarnos una enseñanza muy clara, junto a lo que está pasando en el Gran Buenos Aires”, advirtió. Además, mencionó que Rosario “no está blindada” porque “si bien existen los controles, hay un importante tráfico esencial con el Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba)”.