Lo confirmó  el vocero del gobernador, Leonardo Ricciardino. El gobierno provincial autorizó hoy la vuelta al trabajo del personal doméstico y amplió a 10 la cantidad de operarios en las obras privadas de construcción, pero volvió a exceptuar de la medida a Gran Santa Fe y Gran Rosario.

Mediante un decreto firmado por el gobernador Omar Perotti, quedan exceptuadas “actividades en obras privadas que ocupen hasta diez trabajadores encuadrados en el régimen legal de trabajo para el personal de la industria de la construcción”.

De esta manera, en las ciudades de Santa Fe y Rosario, al igual que las localidades adyacentes, las obras de construcción privadas seguirán con las excepciones autorizadas el 8 de mayo, es decir, con hasta cinco trabajadores por obra.

También quedó autorizada “la actividad laboral de las empleadas de casas particulares”, aunque se aclara que se permitirá la labor de quienes accedan a “traslado sin uso del transporte público” e indica que se deben cumplir las medidas sanitarias y el distanciamiento.