Se tomaron medidas de prevención desde antes de la declaración del aislamiento y se incrementaron con el correr de las semanas. De la “ebullición” de los primeros días a la “recesión” posterior, la actividad mide el pulso de la economía.

El Mercado de Abastecedores de Frutas, Verduras y Hortalizas es uno de los espacios comerciales que concentra una gran cantidad de personas en pocas horas: unas 4000 en jornadas de mayor afluencia, como es el lunes y el jueves, y alrededor de 3000 el resto de las jornadas, siempre entre las 11 y las 16 (aproximadamente). Por eso, en abril se pusieron en marcha medidas de prevención en el marco de la pandemia por Covid-19, teniendo en cuenta que los camiones ingresan desde otros puntos de Santa Fe pero también de otras provincias y de países limítrofes.

En los hechos. “ya se venían adoptando medidas de higiene en superficies y barredoras con hipoclorito diluido en agua, y pulverización de la manos de compradores con alcohol diluido”, aseguró Caros Otrino, uno de los directores ejecutivos del Mercado. En diálogo con este diario, informó que “apenas el presidente Alberto Fernández sacó el decreto 297/20 del 20 de marzo, ese fin de semana empezamos a trabajar en algunas medidas de prevención, aunque todavía no podíamos testear la temperatura porque no conseguíamos los elementos”, situación que se resolvió a través de un contacto con la Dipaes.

También se decidió adelantar el horario de trabajo (de 10.30 a 16).

A partir de abril se puso en práctica la toma de temperatura en un trabajo continuado “que lleva prácticamente dos meses con presencia de entre 8 y 10 personas de Salud y capacitación al personal de Vigilancia para que lo realicen en las horas en que el mercado está cerrado, porque es cuando ingresan camiones que vienen de Brasil, Paraguay y Chile”.

Para tener una dimensión de la actividad que se desarrolla en ese predio, Otrino invita a visitar un video publicado en las redes sociales del Mercado, realizado pocos días antes de la pandemia, donde es notable la gran afluencia de público en un espacio que atiende la oferta y demanda de productores “del centro-norte de la provincia, pero también de Bahía Blanca, Río Negro e incluso de Venado Tuerto que pasa por Rosario pero viene hasta Santa Fe”.

Desde fines de abril se realizan chequeos de temperatura a quienes ingresan al edificio, ubicado en el norte de la ciudad.Foto: Flavio Raina

– ¿Qué ocurre una vez que llega el camión al Mercado?

– Se pulverizan las ruedas del vehículo con una solución de agua con lavandina, y las manos de los choferes con la solución de alcohol. Si vienen con acompañantes se los hace descender del vehículo y pasar por un lavado de manos obligatorio, en tanto que el chofer que tiene que pagar el peaje continúa en el vehículo. A todos se les toma la temperatura: esto ocurre también con puesteros, directivos y empleados.

– ¿Tuvieron algún resultado positivo hasta el momento?

– En los tres mercados de la provincia tenemos cero caso positivo. Hubo un solo caso evaluado que es personal nuestro, pero estaba cursando una gripe común. Como coincidió con las primeras semanas de la pandemia, tuvo la precaución de darnos aviso y tomar los recaudos necesarios. A partir de allí, se activó el protocolo y se lo derivó a las autoridades sanitarias que lo enviaron a su casa. Casi 6 días después tuvimos el resultado del test, que fue negativo.

Los vaivenes del consumo

– ¿Cómo se modificó la actividad del Mercado en el marco de la cuarentena?

– Los primeros días fueron de una situación especial. El presidente Fernández dispuso el aislamiento desde el 20 de marzo y el 21 hubo una “explosión” de gente que quería abastecerse de productos de mayor durabilidad. Como se sabe, este es un producto que tiene un período vital y no se puede “stockear”, cosa que sí se puede hacer con papas o cebollas por algunos días. Entonces se produjo un cuello de botella; en los primeros 20 días hubo una ebullición de compra porque la gente se quedó en su casa y cocinó más. Y para ello necesitaba productos que habitualmente compra en el delivery o directamente no consume. En el Mercado decimos que, después de Semana Santa, cuando empieza la mandarina criolla, la actividad decae hasta agosto. Son meses en los que se consume menos fruta.

– ¿Cómo es la situación actual?

– Ahora observamos que la situación está igual que un año común, pero hay una mayor incidencia de la falta de recursos de las familias. Existe una recesión más marcada porque la gente que no pudo trabajar, no tiene recursos para comprar.

Nuevo horario

Desde el próximo lunes, el Mercado volverá a su horario habitual de inicio desde las 11.30 y seguirá hasta las 16, “para que todos tengan tiempo de llegar a su casa o transitar las rutas antes de las 18 que es cuando la actividad comercial empieza a decaer”, explicó Carlos Otrino, integrante del directorio.

Colaboración

Los controles en los dos ingresos del Mercado se realizan con la colaboración de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Litoral, junto con personal de Enfermería. Se realizan encuestas sobre posibles síntomas asociados al Covid-19 y la toma de temperatura con termómetros infrarrojos. La actividad se desarrolla en dos turnos, desde la mañana al mediodía, y desde ese momento hasta las 16.