“Cambió la forma en que se manifiesta la enfermedad”, dice Giuseppe Remuzzi, titular del Instituto de Investigaciones Farmacológicas de Italia.“ El virus se detiene en las altas vías respiratorias”.

El científico Giuseppe Remuzzi, presidente del Instituto de Investigaciones Farmacológicas de Italia, sostiene que “ha cambiado la forma en que se manifiesta el coronavirus. Estamos quizás frente a una reducción de la carga viral. El virus se detiene en las altas vías respiratorias y no alcanza más los alvéolos pulmonares, provocando el desastre que hemos visto en los meses pasados. Es verosímil que esto dependa de una carga viral inferior”.

La intervención de Remuzzi en una entrevista al “Corriere della Sera” a Maro Imarisio, renovó este viernes el creciente debate sobre el tema, que estimuló hace tres días el presidente de la Sociedad de Virología italiana, profesor Armando Caruso. Protagonista en el principal hospital de Brescia, una de las ciudades más castigadas por la pandemia, Caruso dijo que habían aislado una variante del Covid-19 “extremadamente menos potente”.

Esta semana de lucha contra el coronavirus tuvo varios hitos que la hicieron especial. Está teniendo una gran repercusión internacional el doble trasplante de pulmones destruidos por la infección, realizado en una acción conjunta por el Policlínico de Milán y el Hospital San Raffaele, de un joven de 18 años, sano, salvado tras dos meses y medio de agonía.

Ahora el profesor Remuzzi, considerado una importante autoridad científica en el campo farmacológico, respondió con un contundente “veamos los hechos”, a la pregunta si ha cambiado virus que atacó ferozmente al país a fines de febrero, causando hasta el jueves 28 33.142 muertos, 70 más que el día anterior y solo 593 contagiados, que confirmaron la curva descendiente de la pandemia.

“Hemos pasado de 18-20 internaciones al día en los hospitales de gente con grandes dificultades respiratorias, a cero nuevos arribos por el Corvid-19”, dijo el profesor Remuzzi.

“La situación en estos días ha llegado a un punto en que los estudios italianos para combatir el virus están en dificultad porque no se encuentran más enfermos”.

Remuzzi explicó que “ahora el virus se detiene en las vías respiratorias y no alcanza los alvéolos pulmonares, causando el desastre que hemos visto los meses pasados”.

Hay que deducir que esta constatación del farmacólogo refuerza la tesis del profesor Caruso. El profesor Remuzzi respondió que el descubrimiento de Caruso de menor capacidad infectiva “es un importante paso adelante”.

“El virus mata menos, pero en compensación tenemos otro género de enfermos. Personas infectadas en el pasado que son curadas en casa, están yendo bastante bien, pero tienen encima una enfermedad que se ha hecho persistente e imprevisible, que alterna síntomas respiratorios con otros como la fragilidad ósea, pérdida de olfato y sabores, estados febriles que suben y bajan. Sobre todo que no parece terminar nunca”, explicó Remuzzi. 

Pacientes que no logran ser curados

El profesor destaca que hay muchos enfermos “que están en su casa desde hace meses, esperando que el último hisopado se demuestre negativo. En el próximo otoño invierno el verdadero desafío para las autoridades sanitarias será la gestión y asistencia de esta población de enfermos que no están internados pero tampoco han sido curados”.

¿Una explicación? “A un cierto punto las epidemias se agotan”. ¿Porqué? “Una respuesta sincera es: no lo sé. No lo sabe nadie. Sobre el fin del virus, vacunas aparte, existen sobre todo teorías y ninguna explicación probada a nivel científico”.

Por otro lado, se renovaron este viernes las advertencias de prepararse a la llegada de nuevos brotes. El presidente del Instituto Superior de Sanidad, Silvio Brusaferro, dijo ante el Parlamento italiano que “hemos superado la curva de pico de la infección, estamos en la fase de descenso y de control de la situación, pero es necesaria una atención particular”.

Invitó a estar alertas “para identificar y aislar los casos sospechosos con sistemas de monitoreo y capacidad de respuesta sanitaria a eventuales focos infecciosos.

La semana próxima, a partir del 3 de junio, será liberada la movilidad de los 60 millones de italianos entre las regiones y también a nivel internacional, con la apertura de fronteras. Brusaferro advirtió que este es un gran desafío “aún más importante y que nos exige estar más atentos”.

El presidente del Instituto Superior de Sanidad, uno de los principales consejeros del gobierno, que también se sirve de las recomendaciones de un Comité Técnico-Científico, dijo en el Parlamento que en setiembre llega el otoño y que el coronavirus se puede difundir en una segunda ola de la pandemia. “Esta es una hipótesis objetiva desde el punto de vista científico”, señaló.

“En otoño se difunden las infecciones respiratorias, con menos horas de sol y actividades al abierto. Hay que tener cautela, aunque los datos están mejorando en todo el país. El virus sigue presente y hay que reducir su circulación. Es importante el comportamiento individual. La mayor parte de las personas no han entrado en contacto con el virus y son, por lo tanto, un yacimiento para su difusión”.