Adama Traoré falleció en 2016, pero una pericia ahora reveló que la responsabilidad de la Policía en su muerte y desató la furia en la capital de Francia.

Graves incidentes y choques con la Policía durante una protesta en París
Una multitudinaria manifestación organizada en París para protestar por la muerte de un joven negro detenido en 2016, derivó en graves incidentes y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad después de que se conociera un informe forense que atribuye su fallecimiento a la Policía francesa.

En Francia está prohibido manifestarse durante el estado de emergencia sanitaria por el coronavirus, a lo que se sumó que la Policía había emitido un decreto para recordar que la convocatoria de la protesta hacía temer que se produjeran “desbordamientos” en un lugar “sensible” como el Palacio de Justicia.

Según las autoridades locales, cerca de 15.000 personas se concentraron por la tarde junto al nuevo Palacio de Justicia, al norte de París, convocados por el colectivo “La Verdad para Adama”, que atribuye su nombre al joven fallecido, Adama Traoré.

Durante horas la protesta se desarrolló sin incidentes, hasta que algunos de los participantes comenzaron a prender fuego algunos locales y mobiliario urbano y ocuparon algunas vías de comunicación hasta que fueron dispersados por gases lacrimógenos por la Policía.

Los manifestantes mostraron pancartas en las que reclamaban “justicia” para Traoré y en otras recogieron lemas que se repiten en Estados Unidos por la muerte de George Floyd a manos de la policía en Minneapolis, como “I can´t breathe” (no puedo respirar).

Adama Traoré murió el 19 de julio de 2016 en la Gendarmería de la ciudad de Persan, en la región de París, donde había sido trasladado tras ser detenido en Beaumont sur Oise al término de una persecución.

Los agentes que le atraparon lo redujeron en el suelo con una técnica policial que, según la familia, le causó la muerte horas después, al contrario de lo que afirman los peritajes realizados por la justicia.

Este martes por la tarde se presentaron las conclusiones de un nuevo informe médico que se ha realizado al margen del procedimiento judicial.

Yassine Bouzrou, uno de los abogados, aseguró en declaraciones a los medios locales que “los gendarmes que le hicieron el placaje lo mataron” y que el juez de instrucción “hace todo lo posible para proteger a los gendarmes”.