La red de ciberactivismo publicó información personal y confidencial del presidente de Brasil y de sus hijos. En internet fue aprovechada con distintos fines. El Ministerio de Justicia ordenó investigar.

La red de ciberactivismo Anonymous divulgó en las redes sociales información personal y confidencial del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y de sus tres hijos que ejercen cargos públicos y de integrantes de su gabinete. Algunos provecharon los datos para afiliarlo irónicamente al opositor partido PT y hasta le usaron la tarjeta de crédito, tras lo que el gobierno abrió una investigación.

El ataque de los hackers brasileños fue publicado por algunos minutos en las redes sociales en la noche del lunes y la madrugada de este martes con la frase “el amigo de Trump”.

Anonymous Brasil, tal como se identificaban las cuentas de Twitter, también publicó una suerte de recibo fiscal de una estación de servicio del municipio de Nova Iguaçu, Gran Río de Janeiro, con gastos por 56.000 reales, casi 10.000 dólares, en enero pasado, a nombre del presidente Bolsonaro.

Además, fueron publicados links con datos bancarios del presidente, sus hijos Carlos, Flavio y Eduardo, y de los ministros de Educación, Abraham Weintrub, de Derechos Humanos, Mujer y Familia, Damares Alves, y de algunos diputados. Luego éstos fueron bloqueados.

El ataque cibernético ocurrió luego que el mandatario publicara en las redes sociales que había conversado con su par estadounidense Donald Trump sobre el ingreso de Brasil al nuevo esquema ampliado que el jefe de la Casa Blanca planea para el Grupo de los 7.

Trump quiere reflotar el G-7, el grupo de las naciones más desarrolladas del mundo, sumando a países aliados a su política global.

Justicia popular

En tanto, algunos usuarios de redes que vieron la información privada de Bolsonaro en línea lo usaron con un sentido de justicia popular o para fastidiar al presidente, ya que, mientras que él se jacta de no ser de ningún espacio político, lo afiliaron al Partido de los Trabajadores (PT), de centroizquierda, que lidera el ex mandatario Lula Da Silva, su principal rival político.

Además, en las redes muchos se jactaron de haber usado la tarjeta del mandatario –se publicaron datos completos– para hacer comprar personales en internet, aunque también hubo quienes dijeron utilizarla con fines benéficos.

Investigación abierta

En tanto, el Ministerio de Justicia de Brasil ordenó investigar la publicación en internet de los datos de Bolsonaro que incluían números de cédulas de identidad y hasta direcciones de domicilios o teléfonos personales.

Aunque las publicaciones y los perfiles fueron eliminados poco después, la cartera judicial ordenó a la Policía Federal que investigue el origen de los mensajes, sin llegar a confirmar si los datos que aparecieron eran reales.

El presidente Bolsonaro no comentó el asunto, pero sí lo hicieron dos de sus hijos, y uno de ellos insinuó que por detrás de ese hecho estarían los movimientos que el pasado domingo tomaron las calles para protestar contra el Gobierno.

“El grupo «pro-democracia» filtró mis datos personales y de otros en internet”, escribió el concejal Carlos Bolsonaro, en una aparente referencia a las protestas del pasado domingo, que clamaron por el respeto a las instituciones democráticas y censuraron el talante “autoritario” del Gobierno.

El diputado Eduardo Bolsonaro se pronunció también, aunque sin señalar posibles responsables. “En clara violación de la ley, un grupo divulgó datos personales míos, del presidente y otras personas ligadas al Gobierno. Como no pueden acusarnos de ningún crimen, cometen crímenes para exponernos. Estoy tomando medidas legales y la investigación será hecha por los organismos competentes”, escribió el diputado en Twitter.