La idea del intendente Pablo Javkin es evitar un trabajo descoordinado y responder con mayor velocidad a los reclamos de los vecinos.

El intendente Pablo Javkin avanza en la unificación de las áreas de control municipales, tal como lo había prometido durante la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo, en los primeros días de marzo.

Su intención es que haya un solo cuerpo que evite un trabajo descoordinado.

Una asamblea de trabajadores de la Guardia Urbana Municipal (GUM) llevada a cabo ayer aceleró este compromiso y, si bien esto no ocurrirá de un día para el otro, la decisión está tomada.

“Que quede claro que no se firmó ningún decreto ni que mañana (por hoy) la repartición dejará de existir”, dijo a LaCapital una fuente municipal. Sin embargo, otros portavoces admitieron que el área venía siendo una carga para la actual administración. “Carecía de trabajo concreto y sobraban horas extras”, subrayaron para remarcar que, ante esa incongruencia, los pagos adicionales “fueron distribuidos de manera más justa y no en forma indiscriminada”. Es más, ni siquiera hubo justificativos para hacerlos en marzo, una cuestión que crispó los ánimos puertas adentro.

Siempre según las fuentes, entre otras molestias para la gestión de Javkin al frente del Palacio de los Leones, sobresale la falta de atención telefónica a los ciudadanos y, por ende, de respuesta a los reclamos.

Si bien el objetivo del intendente requerirá de una formalización, quedó claro que más temprano que tarde los organismos de control serán unificados, una cuestión que busca administrar de manera más racional los recursos.

Por ahora, el personal de la GUM goza de un aporte adicional de 18 mil pesos, lo que hace que el sueldo promedio sea de alrededor de 100 mil pesos.

La asamblea de los trabajadores de la GUM que motivó la reacción oficial se inició cerca de las 11.30 y se prolongó por aproximadamente una hora.

En la sede de la repartición (Riccheri y Montevideo), la reunión paralizó las actividades. “En realidad, teníamos un encuentro con la dirección que finalmente no se produjo y, en pleno cambio de turno, se juntaron los trabajadores”, dijo el secretario general del gremio que nuclea al personal municipal, Antonio Ratner, a LT8 antes de dejar en claro que, ante cualquier decisión, la obligación del gremio será defender las fuentes de empleo de las personas que trabajan en la Guardia Urbana, algo más de 200.

Allí se planteó además el disgusto de los empleados por no contar con elementos de seguridad e higiene contra la pandemia, tema que luego fue negado por la Municipalidad.

El intendente no oculta su intención de unificar las acciones de control. El 4 de marzo lo expresó abiertamente en su discurso en el Concejo. Allí destacó que la GUM, Control Urbano, Inspección y la Dirección de Tránsito se fusionarán.

Más control

Luego de señalar que estas áreas han venido trabajando “sin coordinación ni método” durante años, enfatizó: “Tenemos 486 agentes municipales dedicados a esta tarea, 206 en la GUM, 150 en Control Urbano y 130 en Inspección, a los que se suma la histórica Dirección General de Tránsito. Es necesario evitar que actúen en forma dispersa”. Y habló de “un cuerpo de control municipal en Rosario, en la calle, con las mismas potestades y usando todos los recursos sobre las prioridades que la ciudad demande”. La Guardia Urbana Municipal fue creada en 2004, bajo la intendencia de Miguel Lifschitz, con el objetivo de promover mejores condiciones de seguridad, control y convivencia en la vía pública. Entre las diferentes dependencias de la Secretaría de Control, es la que tiene mayores sueldos en promedio.