India superó a Italia como el sexto país más afectado por la pandemia de coronavirus, tras registrar casi 10.000 nuevos contagios en las últimas 24 horas, informaron hoy autoridades de esa nación asiática.

El Ministerio de Salud reportó hoy 9.887 nuevos contagios y 294 muertos, lo que eleva a 236.657 y 6.642 el total de infectados y fallecidos, respectivamente, por el nuevo coronavirus, en un país de 1.300 millones de habitantes en el que el pico de infecciones se prevé en tres semanas.

Es el tercer día consecutivo que se reportan casi 10.000 casos diarios.

El estado más afectado, Maharashtra ha cruzado la marca de los 80.000 contagios, con un total de 2.849 fallecidos, mientras que Tamil Nadu ha reportado 28.694 casos y 232 muertes.

Delhi sigue siendo la tercera región más afectada en el país con 26.334 personas infectadas y 708 muertes, informó el Ministerio de Salud, citado por la agencia de noticias DPA.

La mayoría de los nuevos casos han ocurrido exactamente donde temían las autoridades: en zonas rurales a las que regresaron decenas de miles de trabajadores procedentes de las grandes ciudades del país durante las primeras semanas de la pandemia.

Las autoridades comenzaron a permitir su movimiento fuera de las ciudades a principios de mayo, con las consiguientes escenas de caos en los puestos de control entre los estados del país.

El gobierno comenzó hace algunas semanas a aliviar las restricciones debido a la presión por reactivar la economía en un país en el que el empleo informal tiene una fuerte presencia.

Mercados y empresas han reabierto, se ha reactivado la actividad industrial y se permiten los viajes por ruta, tren y avión.

Acuciado por las cifras de la economía, el gobierno ha anunciado nuevas reglas para la reapertura de centros comerciales, restaurantes, hoteles y lugares de culto a partir del lunes.

Todas las miradas están puestas ahora en la tasa de mortalidad del virus, que actualmente se sitúa en el 2,8 %, sustancialmente por debajo de la media global del 5,8 %, aunque este porcentaje podría cambiar si el repunte de los contagios acaba saturando el sistema sanitario.