La provincia confirmó que, al ingreso, se tomarán los datos personales de los clientes. La distancia entre las mesas será de dos metros.

Luego de casi tres meses cerrados, el lunes próximo los bares y restaurantes volverán a abrir sus puertas y a recibir a quienes quieran tomar un café o sentarse a comer. Habrá que cumplir con un protocolo estricto para descartar toda posibilidad de contagio de coronavirus.

Una vez publicada la autorización en el Boletín Oficial de la Nación, el gobernador Omar Perotti firmó ayer por la tarde el decreto 474/20 que habilita la apertura de los locales gastronómicos, de lunes a lunes, de 7 a 23. “Una hora antes de la medianoche se cerrarán las puertas de los locales, pero eso no significa que la gente tenga que irse, porque tal vez llegó al lugar a las 22.30 y todavía esté comiendo”, explicó Carlos Mellano, titular de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Rosario.

A su vez, el decreto indica expresamente que los locales deberán garantizar el distanciamiento social obligatorio, de dos metros entre las mesas, y de un metro entre los respaldares. Esto significa que podrán utilizar, como máximo, hasta el 50 por ciento de la capacidad del espacio. Además, en cada mesa podrá haber hasta seis comensales.

Otro de los requisitos para asistir a los locales gastronómicos, en esta nueva etapa, consiste en hacer una reserva previa, según establece el decreto provincial. Sin embargo, Mellano explicó que “esto se aplica a los restaurantes, y no a los bares, porque no se puede hacer una reserva para ir a tomar un café. Lo único es que la capacidad de los lugares va a ser limitada”.

Por su parte, los dueños de los locales deberán disponer de las medidas de higiene para que los clientes puedan desinfectar el calzado al entrar e higienizarse las manos con alcohol. “Algunos pondrán a una persona que distribuya alcohol al ingreso al local, como se en los supermercados, y otra opción es que el mozo acerque el alcohol a la mesa a los comensales”, detalló Mellano.

Por otra parte, las mesas deberán estar totalmente vacías. No podrán tener servilletero, ni ningún otro elemento, y permanecer bien limpias. El local deberá garantizar más que nunca “la limpieza y desinfección de las superficies y objetos de uso frecuente, antes de la apertura, y varias veces durante el horario en el que las instalaciones permanezcan abiertas y al cierre”, indica el decreto.

El personal del lugar tendrá que usar obligatoriamente y de manera correcta el tapabocas que cubra nariz, boca y mentón. “También podrán usar máscaras si así lo consideran”, acotó el titular de la cámara de empresarios gastronómicos.

“Recomiendo vivamente que, si el clima lo permite, se elijan lugares ventilados, terrazas o veredas”, aclaró Mellano, quien sostuvo que se garantizará la aireación en los locales cerrados.

Una indicación polémica, pero obligatoria, que señala el decreto y que reforzó ayer el intendente Pablo Javkin en una reunión con empresarios del sector, es que en los locales se deberán tomar los datos a los clientes.

Al ingresar, o una vez en la mesa, los asistentes deberán dejar nombre, apellido, teléfono y DNI. Estos datos quedarán en un archivo interno del local sólo por 14 días. Esta medida suscitó polémica ayer en las redes sociales, luego de que el gobernador firmara el decreto.

El intendente explicó que esta decisión de la provincia es fundamental porque, ante un eventual contagio de una persona, se podrá contactar rápidamente quienes también asistieron ese día al lugar, “eso es la trazabilidad de las personas”, dijo. Y Mellano sumó: “En esto vamos a ser estrictos, porque estamos obligados a hacerlo”.

Por último, Javkin señaló que “en el lugar no se podrán compartir comidas, no se podrán pedir platos para picar, por ejemplo”.

A su vez, los locales deberán presentar los protocolos de trabajo al ministerio correspondiente provincial.

“Tenemos un desafío importante”, reflexionó el representante de los dueños de los locales. “Rosario es una de las tres ciudades que da este paso en el país”, explicó el empresario, quien destacó: “Nuestra prioridad es cuidarnos y cuidar a los demás, a los empleados y a los clientes. Sabemos que tenemos que ser responsables”, concluyó.