Respecto del proyecto de ley de Receta Digital, que aguarda su aprobación por parte del Senado de la Nación (luego de obtener media sanción en Diputados) Adriana Cuello, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Santa Fe Primera Circunscripción, dejó muy en claro la postura del organismo que encabeza.

“Nosotros estamos muy de acuerdo a que le pongamos un marco jurídico a una situación que ya nos excede y que, además, ya se viene realizando. Trabajamos en función de eso porque creemos fervientemente que hay un mejor control de las prescripciones, reducción de errores, así como aceleración y simplificación de todos los procesos”.

“Por este motivo es que para nada estamos en desacuerdo con esta idea (de la receta digital). Y las cuestiones más finas que puedan surgir en el Congreso, al ser una norma muy general, se deberán debatir en lo que es la reglamentación del proyecto. Pero básicamente queremos que esto funcione, porque estamos convencidos de que ése es el camino. De hecho, tenemos una ley vigente desde 2001 de firma digital, con lo cual no tendríamos ninguna imposibilidad en avanzar. Las otras son cuestiones que se van a dirimir en la reglamentación”, agregó Cuello.

Dudas del proyecto

No obstante, se conoció otra postura que muestra cierta reticencia. Días atrás, la Asociación de Propietarios de Farmacias de la Argentina (Asofar) advirtió sobre los riesgos que supone la “letra chica” del proyecto. “Si bien nosotros impulsamos la puesta en marcha de la receta digital porque la creemos una herramienta fundamental en este contexto de pandemia, creemos que el proyecto que se debate en el Congreso Nacional deja mucho lugar a dudas”, sostuvo el presidente de Asofar, Norberto Mañas.

“La propuesta por un lado contempla la habilitación para que establecimientos sanitarios puedan dispensar la receta digital. Esto es algo ambiguo, porque si bien puede referirse a las salas sanitarias que hay en cada pueblo, también da espacio a que comercios minoristas de diversa índole puedan hacerlo aunque estos no tengan farmacéuticos trabajando”, señaló.

Mañas indicó que Argentina es uno de los países en los que los ciudadanos más se automedican en todo el mundo. Si habilitamos a distintas plataformas de mercado electrónico a vender medicamentos, esta tendencia irá en aumento, lo que es un peligro para la sociedad en su conjunto”, afirmó.

“Dirigismo de receta”

También advirtió sobre el presunto peligro de lo que se denomina “dirigismo de receta” y dijo: “Los médicos deberán indicar una sola farmacia en la que cada cliente pueda comprar sus remedios. Esto atenta contra la libre competencia y puede ocasionar un perjuicio a las personas. ¿Qué pasa si el paciente necesita un remedio con urgencia y la farmacia indicada no tiene stock?”, se preguntó Mañas, titular de una cámara que agrupa a más de 2.000 farmacias de todo el país. “Hoy, si eso sucede, camina hacia otra farmacia cercana, pero de aprobarse esta ley tendrá que aguardar a que el medicamento esté en la farmacia que figure en la receta”, añadió.

No obstante, aclaró: “Desde Asofar promovimos, impulsamos y apoyamos la existencia de la receta digital y la estamos implementando en cada una de nuestras farmacias, ya que con el desarrollo tecnológico que hay en la actualidad, no hay justificación para que se siga utilizando la de papel. La pandemia que estamos atravesando nos obliga a avanzar velozmente hacia la digitalización de las recetas. Lo que no queremos es que haya una letra chica que termine desvirtuando el espíritu de la ley”, concluyó. El proyecto sobre Receta Digital cuenta con el visto bueno de la cámara de Diputados de la Nación y se espera que el Senado lo convierta en ley.