Pocos pasajeros. Un reciente estudio de movilidad arrojó un uso del transporte del 78%. Una iniciativa del Concejo propone que los viajes se soliciten por una app y que el servicio se ajuste a la demanda. Los choferes, en tanto, siguen sin cobrar.

Un proyecto que analiza el Concejo Municipal propone reemplazar el esquema de frecuencias del transporte urbano de pasajeros durante la noche por un servicio “a demanda” en donde los usuarios podrán preanunciar sus viajes a través de una aplicación. En tanto, hoy habrá una nueva asamblea de la UTA Rosario, ya que los choferes se convocarán para analizar la crisis en los pagos de los salarios de mayo. “Tenemos asamblea, veremos qué hacen los empresarios”, indicó el secretario general del gremio de los choferes, Sergio Copello.

El proyecto sobre el transporte alternativo al esquema oficial está en la comisión de Servicios Públicos y fue presentado por el bloque macrista que comanda Roy López Molina e integran Renata Ghilotti y Marcelo Megna.

Según los fundamentos de la iniciativa, “el transporte en horas de la noche y madrugada reviste de carencias importantes agrupadas en dos grandes causas: la falta de frecuencia y la inseguridad”, y propone “mediante el uso de apps, que el usuario anuncie el viaje que va a realizar, lo busque o deje donde fijó su destino y de esta forma el sistema cree algoritmos que permitan trazar distintos recorridos, ajustándose estos a la demanda de los usuarios”.

En concreto, el proyecto plantea la creación de la modalidad de Transporte Urbano Público de Pasajeros a demanda, dentro del marco regulatorio, ajustando los recorridos según lo requerido por los usuarios. El horario de funcionamiento de esta modalidad será el nocturno y la demanda del servicio por la modalidad creada por esta ordenanza será por medio de aplicaciones tecnológicas.

“La caída de la recaudación por la cuarentena obliga a pensar alternativas. Aprovechar la tecnología para hacer recorridos más eficientes es cuidar los recursos del sistema”, indicó López Molina.

Desde el justicialismo, el concejal Eduardo Toniolli calificó la iniciativa de “inaceptable, porque significa lisa y llanamente la liquidación del servicio nocturno de colectivos, a cambio de un servicio que va a terminar siendo sustancialmente más caro para el usuario”.

En tal sentido, Toniolli aclaró que la “nueva normalidad” pospandemia modificará a la movilidad en Rosario “pero no es sacando un servicio esencial como el nocturno (que utilizan trabajadores gastronómicos, industriales y de la salud, entre otros que terminan tarde su horario laboral o lo arrancan temprano), que vamos a refundar el sistema, para que le resuelva el transporte a los rosarinos. Ese proyecto lo armó el contador de una empresa de colectivos, no un especialista en transporte público”, señaló.

Pocos usuarios y reclamo

En este contexto, ayer se conoció el último indicador elaborado por el Ente de la Movilidad en relación a los indicadores de los flujos de tránsito que se miden tres veces por semana. El correspondiente al lunes pasado, arrojó para el transporte un índice del 78 por ciento, con 84.292 viajes en colectivo durante ese día.

La crisis también impacta una vez más en los bolsillos de los choferes. “No hay mucha paciencia, hasta ahora no depositaron nada nuevo, veremos qué ficha mueven”, resumió Copello para reflejar el cobro incompleto del sueldo.

En rigor, los choferes de los colectivos urbanos percibieron unos 10 mil pesos aportados desde el municipio y los de los interurbanos no cobraron aún.

Para no pagar el carnet

La renovación de la licencia de conducir para profesionales, clases D1 y D2, tiene un costo de 1.400 a 1.500 pesos y lo deben tener actualizado tanto taxistas, remiseros como colectiveros.

Ante la crisis del sector, una propuesta de Toniolli propone dispensar el pago de la renovación por el periodo de dos años a partir de la fecha de promulgación de esta norma.