Una iglesia evangélica organizo una singular protesta para mostrar su descontento con la decisión del gobierno provincial de habilitar las reuniones religiosas con hasta diez personas. La institución abrió sus puertas en forma de bar: con los pastores vestidos de mozos y con una gran cantidad de fieles “clientes” reunidos en las instalaciones del templo.

“¿Ahora si podemos abrir gobernador Perotti?”, se manifestaron los pastores de la iglesia a través de las redes sociales, según informó el portal SL24. “Queremos ejercer nuestro derecho constitucional de practicar nuestra fe. Nos preocupa que cercenen nuestros derechos”, aseguró el pastor Daniel Cattáneo a los fieles sentados en las mesas.

En su alocución a la gran cantidad de asistentes al improvisado bar, el pastor Cattáneo se amparó en el artículo 14 de la Constitución Nacional que hace referencia a la libertad de cultos y reclamó que las actividades en los templos vuelvan a realizarse con total normalidad a la brevedad. El sorprendente encuentro se realizó el mismo día en que la iglesia cumplió 75 años desde que se instaló en la ciudad.