El padre presenció los trabajos del  Equipo de Antropología Forense desde la barranca de San Lorenzo. Podrían ser de más de un individuo.

“Nos avisaron que encontraron restos humanos pero luego nos dijeron que no corresponden a Paula ni a su causa”, dijo ayer su padre Alberto Perassi, tras reponerse de la sorpresa que generó la noticia del hallazgo que se produjo en la barranca del río Paraná, a la altura de San Lorenzo, descartando así que pudieran tratarse de su hija desaparecida en septiembre de 2011.

El hombre fue notificado a las 21 del martes sobre la novedad y por varias horas albergó, una vez más, esperanzas de haber encontrado un dato que lo lleve a descifrar cuál fue el destino de Paula. Sin embargo, al atardecer de ayer, confirmó que esos huesos no estaban relacionados con su búsqueda.

“Tratamos de no generar ningún tipo de expectativa”, dijo ayer el integrante del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf), Juan Nóbile, uno de los convocados por la Fiscalía de San Lorenzo para rescatar los restos óseos hallados en la barranca del río Paraná por dos pescadores que pasaban por el lugar, aproximadamente a las 17 del martes.

Los hombres avisaron a la policía que, a través del equipo de Policía Científica, constató que se trataba de restos humanos y notificó a la Fiscalía.

“Eran restos óseos que estaban en la superficie, dispersos, no había relación anatómica entre ellos y no habían sido enterrados. No estaban dispuestos como si ese lugar hubiera sido el sitio de inhumación”, explicó Nóbile.

Los especialistas relevaron el lugar, tomaron fotografías, levantaron los restos y ahora se disponen a acondicionarlos, según los protocolos indicados para estos casos, para enviarlos al laboratorio del Eeaf en Buenos Aires.

Explicaron que los huesos pueden pertenecer a más de un individuo y la edad, como otros datos, serán determinados por el laboratorio. “Por algunas características que observamos en el lugar podemos decir que no hacía mucho tiempo que estaban allí. Estaban limpios, no tenían sedimentos pegados al hueso. Lo que no podemos determinar es la antigüedad ni cuanto tiempo hace que se depositaron allí”, explicó Nóbile y precisó que “no son restos que hayan estado enterrados o sumergidos en el agua y quedaron a la vista por la bajante del río”.

Ahora pedirán, mediante el protocolo indicado para estos casos, establecer en el laboratorio el número de individuos que representa la muestra, la edad y estatura, entre otros datos físicos, y si existe algún tipo de evidencia que pueda indicar la causa de muerte. “Llegado el caso, se hace un cotejo genético para comparar con casos en investigación”, dijo Nóbile.

En la barranca

Durante la tarde de ayer la Fiscalía confirmó que los restos óseos hallados en una barranca de San Lorenzo corresponderían a un hombre y una mujer de 40 años, aunque se indicó que no pudo confirmarse si efectivamente pertenecen a Paula Perassi.

Los restos aparecieron en la zona ribereña, a la altura de calle 9 de Julio de San Lorenzo, razón por la cual se solicitó la presencia de Perassi, quien expresó: “Cada vez que surge algún dato que podría orientar la búsqueda de Paula se genera una lógica expectativa, aunque no haya dado resultados positivos en todos estos años”.

“Esta es la cuarta vez que se hallaron restos humanos en la región. La primera vez fue en una casa particular de barrio Mitre, también de San Lorenzo. Luego hubo otro hallazgo a la vera de la autopista a la altura de Capitán Bermúdez y otro a la altura de Oliveros”, dijo Nóbile y explicó que pidieron “intervenir para aplicar el protocolo que se debe impulsar cuando se produce este tipo de hallazgos y eso genera expectativas. Pero de ninguna manera lo podemos asociar al caso Perassi o a ningún otro hasta tanto no estén los análisis de laboratorio”.

En relación a la investigación, el fiscal Leandro Lucente, de la Unidad Fiscal de San Lorenzo, solicitó el relevamiento de las cámaras de seguridad ubicadas en la zona del hallazgo y zona de influencia.

Según los primeros indicios, los investigadores pudieron determinar que los restos óseos fueron arrojados no hace mucho tiempo en ese lugar donde fueron encontrados. No se descarta que las piezas óseas halladas pertenezcan a diversas personas, puesto que al momento no se puede determinar el tiempo estimado de fallecimiento.

El caso

Paula Perassi tenía 36 años, esposo y dos hijos. El 18 de septiembre de 2011 recibió un llamado telefónico a las 20 y partió de su casa diciendo que tenía que buscar cosas para la escuela de los hijos (el mayor tenía en ese momento 6 años y el más chiquito 2).

Desde ese momento nunca más se supo de ella. Al día siguiente de su desaparición, su esposo, Rodolfo Ortiz, radicó la denuncia sobre la desaparición, lo que dio lugar a una investigación sobre el paradero de Paula.

A fines de noviembre del año pasado, un tribunal pluripersonal resolvió revocar la resolución que absolvió a Gabriel Strumia —el amante de Paula Perassi y sospechado de ser el padre biológico del bebé que la víctima llevaba en su vientre— y su esposa, Rosana Michl.

Al primero lo condenó a 17 años de prisión por considerarlo responsable del delito de privación ilegal de la libertad coactiva, agravada por tratarse la víctima de una mujer embarazada, y a la mujer por el mismo delito como partícipe secundaria.