“Una falla inaceptable” permitió el regreso del COVID-19 a ese país, dijo su primera ministra.

“Fue una falla inaceptable del sistema”, dijo la primera ministra de Nueza Zelanda, Jacinda Arden. Así mostró su contrariedad el pasado martes, cuando confirmó dos casos de COVID-19 pocos días después de haber declarado que el país estaba libre de la pandemia.

Pero en las últimas 24 horas se produjo un nuevo caso, que puso nuevamente en primer plano el debate sobre los controles sanitarios que parecían haber tenido un éxito envidiado en el mundo entero.

El tercer contagiado se trata de una persona de 60 años, que voló desde Lahore, en Paquistán, con escalas en Doha y Melbourne. Sin embargo, esta vez los controles de detección funcionaron y el pasajero -llegó el pasado 11 de junio- se encuentra aislado mientras se sigue de cerca su evolución.

El caso de las dos mujeres británicas es totalmente diferente. La primera ministra Ardern se mostró molesta y sorprendida porque los controles en el aeropuerto fallaron.

Habían viajado a Inglaterra para el funeral de su padre y al regreso fueron puestas en cuarentena. No obstante, antes de manifestar la enfermedad, habrían tenido contacto con otras personas, ya en Nueva Zelanda.

Ahora se sospecha de unos 300 posibles contactos que habrían tenido ambas mujeres.

Es por eso que la primera ministra dispuso que fuerzas militares se hagan cargo de los controles ubicados en los aeropuertos para ingresar al país. “Creo que necesitamos el rigor, la confianza y la disciplina que el ejército puede aportar”, declaró Ardern.

La primera ministra, de solo 39 años, es vista como una de las grandes líderes mundiales. Especialmente por el manejo que hizo de la pandemia.

Nueva Zelanda, con 5 millones de habitantes, registra solo 1.507 contagios y 22 muertes.

Es por eso que Ardern decidió medidas más duras de control. No solo es obligatoria una cuarentena de 14 días para quienes llegan del extranjero. Además, se decidió que quienes llegan del exterior deben someterse a dos tests de COVID-19. El primero a los 3 días y otro a los 12.

Por último, ninguna persona que llegue al país podrá dejar los hoteles habilitados para la cuarentena hasta haberse realizado los chequeos obligatorios.