El defensor de Andrés Bracamonte pidió conocer la acusación por lavado de activos que se le realizará a su cliente antes de la audiencia de mañana.

Mientras el fiscal Miguel Moreno prepara las pruebas para presentar mañana la acusación por lavado de activos contra el jefe de la barra brava de Rosario Central, Andrés “Pillín” Bracamonte, en una audiencia imputativa a realizarse a partir de las 14, el abogado Carlos Varela defendió a su cliente a partir de “la desprolijidad deliberada” de la Fiscalía en la investigación y apuntó a la conducción del Ministerio de Seguridad santafesino al decir que “cuando uno tiene personas que ocupan ciertos puestos en la seguridad provincial como las que tenemos, se puede esperar cualquier cosa”.

La respuesta no se hizo esperar y el propio ministro Marcelo Saín, con su característica verborragia, manifestó que “Varela es un abogado bardero, quilombero y le gusta elegir los enemigos, pero yo no le doy pelota. Es de ese tipo de abogados conventilleros que le gusta la fama y al que le va bárbaro en la profesión”.

Cuatro empresas

“Pillín” Bracamonte, de 49 años, fue detenido la mañana del lunes en su finca del country Los Alamos, en Ybarlucea, en el marco de una investigación por lavado de activos que condujo a 16 allanamientos en esa población, Rosario, Capitán Bermúdez, Granadero Baigorria y Timbúes, principalmente en viviendas de personas ligadas económicamente al barra canalla y en la sede de cuatro empresas creadas en los últimos años a las que el detenido estaría vinculado directamente.

En diálogo con La Capital, el abogado Varela sostuvo que “hasta el momento no podemos asimilar jurídicamente desde dónde puede construirse la imputación que deslizó el fiscal a los medios. No existen ni indicios ni evidencias que puedan hacer posible una imputación de lavados de activos”, contra Bracamonte. Además, manifestó que “genera desconcierto la volátil conducta del fiscal, quien por un lado realiza conferencias de prensa y sus allegados envían videos que muestran allanamientos, detenciones, secuestros de vehículos y bienes, pero cuando desde la defensa se le pide precisión sobre la imputación y que cumpla con su obligación de entregarnos la acusación previamente a la audiencia no lo hace”.

“Se puede esperar que la estrategia del fiscal sea para distraer a la gente, para tener un soporte en su propia carrera o para desviar la atención del desmanejo en determinado Ministerio. Hay una de las partes que está jugando al truco que es la que debiera mantener la seriedad y no la mantiene. Si hay evidencias concretas ninguna Fiscalía del mundo espera la audiencia imputativa para mostrarlas”, apuntó. Y señaló que su cliente “está sorprendido e irritado como estaría cualquiera”.

Respuestas por Twitter

Varela agregó finalmente que “(el Ministerio de Seguridad) legitima cualquier actividad por parte de los organismos que algún modo direccionan”, en relación al Ministerio Público de la Acusación (MPA).

La respuesta del ministro Marcelo Saín no se hizo esperar y manifestó que “nada de ésto es cierto, pero si Varela cree que con sus palabras me amedrenta es porque no me conoce. Le aconsejo que se concentre en sus prestigiosos defendidos”, exhortó a través de su cuenta de Twitter, el medio preferido para dar sus opiniones. En tal sentido, explicó que la investigación que terminó con la detención del barrabrava canalla, “la llevó a cabo integralmente el fiscal Miguel Moreno” y “sólo él y su equipo conocen los detalles”.

Además, el ministro se expresó jocosamente contra Varela al decir que “este Jockey Club (el de Rosario) le permite el ingreso a personas de origen plebeyo, en otros Jockey, como el de San Isidro, entrás sólo si tenés sangre azul”, disparó aludiendo al defensor de Bracamonte.

Las declaraciones de Saín tuvieron su prefacio en febrero pasado, cuando en una de sus llamativas expresiones se refirió a las barras de los clubes locales y dijo a una radio porteña: “Este año hay elecciones en Newell’s y nosotros presumimos la posibilidad de mucha violencia en el interior de esas internas, lo venimos evaluando en términos generales”.

Sin embargo, a la hora de poner sus ojos en la hinchada de Arroyito su óptica fue diferente: “En Rosario Central hay una barra brava y un liderazgo mucho más ordenado, lo que no significa que estén exentos de vinculaciones con el mundo criminal”, aclaró el ministro.