Científicos del CONICET encontraron una nueva proteína clave y ¡usaron siglas en inglés para que coincidan con el nombre del club y el número que usaba Francescoli! Mirá.

No es nada fácil en estos tiempos encontrar proteínas desconocidas para la ciencia, pero científicos del CONICET lo lograron en los últimos días y llegaron a un paper que es un orgullo para todos, pero especialmente lo será para todos los hinchas de River. Sí, así como se lee. El laboratorio de Biología del ARN, del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, descubrió una nueva proteína esencial para la vida de las plantas y, por iniciativa del director del proyecto Pablo Manavella, la nomenclatura tuvo un homenaje inédito: la llamaron CARP9, por River y por Enzo Francescoli, el ídolo del científico de toda la vida.

CARP9 (en rojo) dentro del núcleo de una célula de planta. En verde, otras dos proteínas de las vías de miARNs.

CARP9 (en rojo) dentro del núcleo de una célula de planta. En verde, otras dos proteínas de las vías de miARNs.

Enzo levantando la Copa de 1996, a 24 años de un hito que hoy se homenajea de distintas formas.

Enzo levantando la Copa de 1996, a 24 años de un hito que hoy se homenajea de distintas formas.

Sí, CARP9. Y el nombre tiene también un sentido: se buscó que la sigla estuviera formada por palabras en inglés que realmente tuvieran que ver con la proteína: CONSTITUTIVE ALTERATIONS IN THE SMALL RNAS PATHWAYS 9 (CARP9). Manavella y su equipo de trabajo se dedican a estudiar las plantas y descubrieron a CARP9, que cumple un rol fundamental en esta vida. “Soy fanático de River y Francescoli me marcó, por eso elegí bautizarla así. Al ser el responsable del paper, todos los que trabajaron en el proyecto estuvieron de acuerdo con el gusto que me di, y eso que no todos son de River, ja“, le cuenta el director a Olé. Y agrega que, claro, “hay una base de acronismos de proteínas: uno tiene que buscar un nombre que no exista también. La nomenclatura tiene que describir las funciones que comple, y en este caso lo hicimos jugando un poco con esta pasión que uno tiene: cada vez quedan menos proteínas por descubrir. En general se van conociendo miembros nuevos de una familia, que ya tiene un nombre establecido y lo que varía en todo caso es el número. En este caso se trata de una proteína única, nueva, algo que no es fácil de encontrar, y por eso pudimos ponerle el nombre que quisiéramos”.

Imágenes de plantas con mutaciones en CARP9 o plantas salvajes.

Imágenes de plantas con mutaciones en CARP9 o plantas salvajes.

Ariel Tomassi, primer autor del artículo, y Pablo Manavella, director del proyecto.
Ariel Tomassi, primer autor del artículo, y Pablo Manavella, director del proyecto.

Ahora bien, ¿qué es CARP9 y cuál es su función? Obviamente hay una explicación más técnica: “Debido a su incapacidad para trasladarse de un lugar a otro, las plantas, a diferencia de los animales, responden a cambios en las condiciones ambientales modificando su forma, tamaño, número de órganos y tasa de crecimiento. Esto permite modificar su fisonomía para adaptarse a las nuevas condiciones. Para lograr estos cambios, las plantas necesitan modificar rápidamente la expresión de ciertos genes. Es decir, la cantidad y el tipo de proteínas que se generan, en respuesta al entorno”, comenta Manavella.

El mecanismo de acción de CARP9.

El mecanismo de acción de CARP9.

Y sigue: “En el laboratorio trabajamos estudiando unas pequeñas moléculas llamadas micro ARNs (miARNs) cuya función es marcar el producto de determinados genes para que sean destruidos, anulando así la expresión de los genes que produjeron esos ARNm. En plantas, nuestro sistema de estudio, estas moléculas se encargan de reconocer y ‘silenciar’ genes que se expresan en el lugar o momento no deseado permitiendo que la planta se adapte rápidamente a los cambios del entorno. En uno de los proyectos insignia de mi laboratorio usamos herramientas genéticas para identificar nuevas proteínas que participen en la producción o acción de estos miARNs. Y recientemente hemos logrado identificar una proteína previamente desconocida que participa en este proceso regulatorio. Al ser una proteína nunca antes descripta tuvimos la posibilidad de bautizarla y así surgió CONSTITUTIVE ALTERATIONS IN THE SMALL RNAS PATHWAYS 9 cuya sigla (CARP9) fue pensada como homenaje al Club Atlético River Plate y dentro de sus jugadores a Enzo Francescoli por su gloriosa trayectoria usando la camiseta número 9“.

Todo el equipo del IAL-CONICET que participó en el proyecto.
Todo el equipo del IAL-CONICET que participó en el proyecto.

“En particular CARP9 actúa como un andamio permitiendo ensamblar a su alrededor un complejo proteico que permite que los miARNs actúen de manera adecuada. Esta proteína es tan importante en la vía que plantas con mutaciones en el gen que la codifica mueren en estado embrionario“. Básicamente, sin el CARP9 las plantas morirían. Y ahora, claro, el laboratorio buscará proteínas de la misma familia, que también tendrán otros homenajes. De hecho, Manavella ya piensa en uno bien especial: “Éste fue para el River de los 90, que fue de los que más me movilizaron cuando era más chico, pero me gustaría un CARP18, por ejemplo, en homenaje al campeón de la Copa en Madrid, ja“.