El reclamo fue realizado por Eugenio Semino, director de la Tercera Edad de la Defensoría del Pueblo.

La Defensoría de la Tercera Edad pidió al Gobierno que la jubilación mínima tenga un aumento como consecuencia de la vuelta a la fase uno de la cuarentena que se implementará a partir del próximo 1º de julio. A través de una solicitud enviada al jefe de Gabinete Santiago Cafiero, se solicitó que el Estado Nacional provea una ayuda extraordinaria durante el tiempo que duren las medidas de aislamiento más estrictas.

El reclamo fue llevado adelante por el director de la Tercera Edad de la Defensoría del Pueblo porteña, Eugenio Semino, y se realizó “ante el nuevo anuncio de endurecimiento de la cuarentena y a fin de garantizar la salud y la propia vida de los adultos mayores, principales afectados por la pandemia”. El pedido es que el Poder Ejecutivo Nacional provea durante todo el tiempo que se extienda el estado de excepción una ayuda extraordinaria equivalente a una suma que lleve los haberes de jubilados y pensionados a un mínimo de $30.000.

Los adultos mayores o quienes los ayudan trabajan en tareas no registradas, changas, para poder subsistir. Si no existe el auxilio requerido la desesperación los va a llevar a violarla y arriesgarse para sobrevivir.

La jubilación mínima a partir de junio es de $16.864, por lo tanto el aumento solicitado representaría unos $13.000. La canasta básica de los jubilados, según determinaron en la Defensoría, es de $45.000.

“La salud no se garantiza con miedo y fuerzas de seguridad. Se requiere realismo y razonamiento. Los adultos mayores o quienes los ayudan trabajan en tareas no registradas, changas, para poder subsistir. Si no existe el auxilio requerido la desesperación los va a llevar a violarla y arriesgarse para sobrevivir. La culpa no será la imprudencia de las víctimas sino la insensibilidad de quienes administran el Estado”, destacó el pedido llevado adelante por Semino.

A principios de junio, el Gobierno envió un proyecto de Ley al Congreso para que la suspensión de la fórmula de movilidad de las jubilaciones y pensiones —que está determinada por el índice de inflación y de salarios— se prorrogue hasta fin de año. De esta forma, los próximos aumentos, que deben aplicarse en septiembre y diciembre, serán establecidos por el Poder Ejecutivo.

Por la Ley de Emergencia estaba previsto que se defina una nueva fórmula para esta altura del año, pero el Gobierno advirtió que no será posible porque la pandemia del coronavirus impactará en las variables que deberían ser tenidas en cuenta.

Por la Ley de Emergencia estaba previsto que se defina una nueva fórmula para esta altura del año, pero el Gobierno advirtió que no será posible porque la pandemia del coronavirus impactará en las variables que deberían ser tenidas en cuenta.

Este año, hubiesen correspondido a los jubilados subas de 11,56% en marzo y de 10,91% en junio. Con los decretos, en tanto, se les otorgaron subas de 2,3% más una suma fija de $1.500 en el primer aumento y 6,12% en el segundo aumento. Este mes, los jubilados que cobran el haber mínimo tuvieron un aumento de $972 con respecto al mes anterior.

Los jubilados y pensionados recibieron bonos extraordinarios, por única vez, en diciembre de 2019 y en enero de 2020 (por $5.000 cada uno para los que perciben haberes mínimos) y de $1.600 en mayo a los que recibían bolsones de alimentos en centros de jubilados.