Se llevó a cabo este lunes en la Facultad de Ciencias Médicas, con autorización provincial en el marco del distanciamiento social por la pandemia de coronavirus. Participaron 165 estudiantes que rindieron su Práctica Final Obligatoria con un escrito. Analizarán la experiencia para definir cómo continuar.

El primer examen final con modalidad presencial en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se llevó a cabo este lunes en la Facultad de Ciencias Médicas, en el marco de la etapa de distanciamiento social por la pandemia de coronavirus.

Participaron 165 estudiantes de la cohorte 49 que rindieron su Práctica Final Obligatoria (PFO) con un examen escrito, luego de la autorización otorgada por las autoridades nacionales y provinciales.

De esta manera, la UNR se convirtió en la primera institución de educación superior del país en el área salud en llevarlo a la práctica, asegurando las medidas de cuidado y respeto del distanciamiento social.

“Considerando la relevancia que adquiere la posibilidad de que se incorporen rápidamente al sistema de salud en este contexto, habíamos elevado el pedido de excepción al gobernador Omar Perotti, acompañado de una propuesta de protocolo para tomar este examen de la PFO a la cohorte 49. Agradecemos la rápida resolución de las autoridades provinciales y nacionales, es una experiencia importante en este contexto, la primera de carácter presencial, por lo que aspiramos que pueda ser un aporte para empezar a recuperar, de a poco y con mucho cuidado, actividades académicas de carácter presencial”, manifestó el rector Franco Bartolacci.

Cómo fue la modalidad del examen

La UNR informó a través de un comunicado que “para hacer posible esta instancia, se aplicaron estrictos protocolos elaborados a tal efecto y aprobados por las autoridades sanitarias”.

Se dispuso de 5 espacios físicos distintos para la toma de exámenes con el objetivo de evitar el aglutinamiento de estudiantes y garantizar el distanciamiento social.

Para acceder al edificio, se les exigió a los estudiantes la utilización de tapabocas y respetar los recorridos elaborados por las autoridades para mantener los espacios de distanciamiento.

Antes del ingreso a las aulas, se tomó la temperatura de cada uno y se llevó a cabo la higienización de manos con alcohol en gel.

Se proveyó a cada uno máscaras faciales de protección para usar durante la instancia de examen y se utilizaron las aulas denominadas “anfiteatros” que poseen una capacidad promedio para 180 alumnos pero que, en este caso, fueron ocupadas con un 20% de su capacidad.

En el caso de que surgieran dudas durante el examen, los estudiantes debieron realizarlas desde sus asientos para evitar cualquier contacto estrecho.

Con el fin de mantener la ventilación de los espacios, las puertas y ventanas se mantuvieron abiertas durante 15 minutos por cada hora.

Luego de realizar el examen se les solicitó a los alumnos retirarse inmediatamente del establecimiento, con la recomendación de desinfectar zapatos y ropa.