Desde este jueves y durante todo el fin de semana se hará una fiscalización conjunta entre el Ministerio de Trabajo de la provincia y la Municipalidad de Santa Fe en bares y restaurantes de la ciudad.

El objetivo es verificar que se cumplan los requisitos en cuanto a ocupación del espacio y distanciamiento, en base a los protocolos que oportunamente fueron presentados y aprobados por las autoridades laborales y sanitarias.

“No queremos que tenga que volver atrás una actividad que ya fue habilitada”, señaló el secretario de Trabajo Juan Manuel Pusineri. Por eso, la fiscalización estará dirigida específicamente a la presentación de las normas de higiene, capacidad y distancia social.

Desde que comenzó a flexibilizarse la cuarentena impuesta por la pandemia de Covid-19 y se pasó de la fase de aislamiento a distanciamiento, alrededor de 150 locales gastronómicos fueron habilitados a funcionar en esta capital.

El control se hará, en principio, de jueves a domingo, que son las jornadas con mayor concurrencia a estos espacios. Y luego se evaluará cómo sigue el resto de la semana.

El funcionario señaló que, por el momento, no se están aprobando nuevos protocolos para sumar nuevas habilitaciones a las actividades ya permitidas.“Hay algunas situaciones en estudio pero, más que con la apertura, tienen que ver con la posibilidad de atender al sector”.