Sobre el mediodía de este jueves, se encendieron otra vez las alarmas sanitarias en la ciudad de Venado Tuerto, en el departamento General López. A 24 horas de que la ciudad pasará de la fase 3 a la 4, las autoridades de una institución médica privada confirmaron un nuevo caso de COVID-19.

De esta manera y a través de un escueto comunicado enviado a los medios de comunicación, el Sanatorio Castelli, dio cuenta de que allí está internado un paciente en “estado crítico” y “pronóstico reservado”. Se trata de un hombre de 65 años, que presentaba patologías previas que lo posicionan como un paciente de alto riesgo.

La persona, ingresó al Castelli el 30 de junio pasado, con un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda. A partir de ese momento, se activó el protocolo correspondiente como “caso sospechoso” y se lo internó en terapia intensiva destinado al aislamiento de este tipo de pacientes. Además, confirmaron que requirió soporte con asistencia ventilatoria mecánica.

En paralelo con la asistencia del paciente, se comenzó a trabajar con el Ministerio de Salud de Santa Fe, para identificar y aislar a los contactos estrechos del sujeto. Según pudo averiguar este medio, ahora la tarea consiste en “armar” la probable ruta epidemiológica a partir de los datos que aportan familiares y amigos.

En principio, se trata de un caso que no guardaría relación con los 16 que se encuentran activos en la ciudad y que tienen vínculo con el brote producido dentro del sanatorio San Martín. Finalmente, desde el Castelli anticiparon que van a ser aisladas algunas personas que atendieron al paciente cuando ingresó, remarcando en este orden que se tomaron todas las medidas de prevención que requieren los protocolos epidemiológicos y sanitarios vigentes en todo el territorio.