Quedó completamente destruido el jueves pasado, en lo que se sospecha fue un siniestro intencional. La idea es regresar “cuanto antes”.

A horas del incendio que destruyó el espacio comunitario que la Universidad Nacional de Rosario (UNR) tenía en el barrio República de Sexta, el rector, Franco Bartolacci, asumió el compromiso de “reconstruirlo lo antes posible” y ya evalúan dónde podrían desarrollarse las actividades que desde 2014 se llevaban adelante con chicos, adolescentes y jóvenes de la propia comunidad.

“Levantarlo de cero es una decisión tomada”, indicó la máxima autoridad de la UNR, que en la misma madrugada del martes dejó radicada la denuncia en la Comisaría 2ª pidiendo la investigación de las causas y señaló que la principal hipótesis es que se trató de “un hecho intencional”.

Si bien no era la primera vez que el espacio de la Universidad en la esquina de Cochabamba 92 bis sufría robos y actos de vandalismo, esta vez la destrucción fue total y por estas horas la Universidad se enfrenta a dos desafíos: reubicar las actividades que se venían desarrollando y poner en marcha la reconstrucción total del espacio, ya que el fuego lo consumió todo.

Para el rector, los lazos comunitarios en el barrio y el trabajo que allí se viene desarrollando desde 2014 “es indispensable”.

El Centro Preventivo Local de Adicciones (Cepla) trabaja desde hace seis años fundamentalmente con chicos de República de la Sexta no sólo en la prevención de consumos problemáticos, sino también en espacios de taller y servicios de acceso a derechos.

Aunque desde hacía más de cien días la pandemia los tenía distanciados, los lazos del equipo del Cepla con el barrio se fueron construyendo en los últimos seis años.

Sabrina Romero, coordinadora, detalló que se trabaja fundamentalmente con chicos, adolescentes y jóvenes del barrio en diferentes espacios para la prevención de adicciones y consumos problemáticos.

“Es un espacio donde se llevan adelante actividades comunitarias y de acceso a derecho, como un servicio de acceso a la Justicia, y que además mantiene vinculaciones con diferentes organizaciones e instituciones del barrio”, remarcó.

La investigación

El fuego se inició pasada la una de la mañana del miércoles y conmovió a los vecinos que alertaron del hecho. Los Bomberos trabajaron en el lugar con dos dotaciones durante más de una hora y media en sofocar las llamas, y otro lapso similar les llevó remover escombros y terminar de apagar todos los focos diseminados debajo de las vigas y chapas que quedaban.

“Había mucho material inflamable que hizo que el fuego se generalizara rápidamente. Todo era de madera: los pisos, la cabreada de los techos y la aberturas, eso hizo que el techo se desplomara en poco tiempo y no quede casi nada en pie, sólo vigas y chapas”, detalló el jefe del Cuartel Central de Bomberos, que contó con la colaboración de Bomberos Voluntarios y Defensa Civil para la remoción de escombros.

El secretario de Extensión y Territorio de la UNR, Santiago Dearma, de quien depende el espacio, y remarcó enseguida que una de las principales hipótesis de los peritos de bomberos era la intencionalidad del incendio. Y así lo ratificó el rector al indicar que “así se desprende del primer informe del perito con quien estuvimos en dos oportunidades en el lugar”, dijo.

Si bien el jefe del Cuartel Central de Bomberos, responsable del operativo, no descartó esa posibilidad, considero “prematuro” darlo como una afirmación; y señaló que “las pericias todavía se están llevando adelante. Eso se podrá saber con certeza en los próximos días”.