Se trata de un joven que salió en bicicleta desde su país natal hace seis meses. Sin embargo, como no tenía permisos, documentos ni ninguna posibilidad de demostrar que no tenía coronavirus, el individuo fue interceptado por las autoridades al ingreso de la ciudad balnearia y luego deportado a su país después de haber pedaleado, según él mismo contó, más de 1.500 kilómetros. No se sabe cómo entró a Argentina.

El joven no tenía permiso ni documentos, por lo que no pudo ingresar a Mar del Plata.El joven no tenía permiso ni documentos, por lo que no pudo ingresar a Mar del Plata.

Un joven viajó medio año en bicicleta desde Paraguay a Mar del Plata para conocer el mar. Sin embargo, no pudo cumplir su sueño porque el último jueves lo frenaron en un control de seguridad de la entrada a la ciudad balnearia y lo mandaron de regreso a su país.

Los agentes policiales le dijeron que las únicas posibilidades que tenía para ingresar era que se haga un hisopado en un laboratorio privado para demostrar que no tenía coronavirus o cumplir el período de aislamiento, social, preventivo y obligatorio correspondiente.

Pero, lamentablemente, ninguna de las dos alternativas pareció estar a su alcance, por lo que no le quedó otra que dar media vuelta y emprender el viaje de retorno.

De acuerdo con el coordinador del Ministerio de Seguridad provincial en Mar del Plata y la Costa, Rodolfo Manino Iriart, el individuo pedaleó más de 1.500 kilómetros durante seis meses para llegar a la ciudad.

Otra de las cosas que llama la atención de su caso, es que no contaba con ningún permiso ni documentación para entrar, por lo que tuvo que fue deportado nuevamente a su país.

“Una historia increíble. Hoy llegó hasta el acceso a Mar del Plata un joven en bici. Según dijo, hace 6 meses pedalea desde Paraguay para cumplir el sueño de venir a la ciudad a conocer el mar. No presentaba documentación ni controles sanitarios”, escribió el jueves pasado el diputado Rodolfo “Manino” Iriart a través de su cuenta de Twitter.

El posteo del diputado en la red social del pajarito.
Y continuó: “Lo lamentamos por su sueño, pero esta vez no fue posible que ingrese. En el retén fue atendido por el SAME. Debía hisoparse o hacer el aislamiento correspondiente. Ya se fue. Quedará para otros el análisis de cómo llegó hasta acá. Se le dio intervención a la Justicia Federal”.