Los vecinos se quejan de que los tiroteos son moneda corriente en ese lugar. En esta oportunidad, el desenlace fue trágico. Otros dos muchachos habrían sido heridos en el mismo incidente.

“Era sabido que iba a terminar así esto. Los tiroteos acá son de todos los días”, comentó una vecina por lo bajo. “De todos los días, de todas las mañanas, de todas las tardes, de todas las noches”, acotó otra mujer que la escuchaba. Ambas viven en inmediaciones del cruce Pasaje Irala y Soberanía, en el corazón de Villa del Parque. A la mayoría de los habitantes del lugar, la balacera los sorprendió -aunque no tanto, porque ya están tristemente acostumbrados- cuando comían, en horas del mediodía de este viernes. Esta vez, las consecuencias fueron fatales.

Según trascendió, el fallecido es un joven que no se domiciliaría en la zona, sino del otro lado del terraplén, que se ubica a escasos metros de la escena del crimen y marcan un límite con barrio Parque Juan de Garay.

“Me quedó atragantado un bocado”, describió un hombre domiciliado en esa cuadra. “Se escucharon entre seis y diez tiros -agregó-. Se ve que era un arma grande, porque hizo mucho ruido. En esos casos, nadie se asoma a mirar. Es algo habitual y tomamos precauciones. Cuando salimos a la calle, el pibe estaba tirado en la vereda ya y no había nadie más”.

La víctima, que todavía no fue identificada, falleció prácticamente en el acto, según pudo constatar un equipo de emergencias sanitarias que llegó minutos después en una ambulancia del servicio público 107.

Poco más tarde, la policía se topó con dos jóvenes también heridos que estaban del otro lado del terraplén. Uno había sido alcanzado en la zona de la ingle y el otro en el cuero cabelludo. Ambos fueron trasladados al Hospital Cullen, donde se constató que sus vidas no corrían peligro. Los investigadores presumen que los casos están conectados de alguna manera.