El país, que había sido uno de los más castigados en el continente durante los primeros meses de la pandemia, está acentuando la reapertura. En las calles de Quito, la capital, se percibe una mayor actividad comercial y laboral.

Con 13 muertos confirmados y 423 nuevos contagios en las últimas 24 horas, Ecuador, uno de los países de la región más castigados en el inicio de la pandemia de coronavirus, mantenía este domingo sus políticas de reapertura hacia la nueva normalidad, con cambios de fases en el semáforo epidemiológico según la zona.

La suma total de casos llega ahora a 61.958, de acuerdo con el último informe difundido este domingo por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE), encargado de atender la pandemia en el país.

La cifra de muertos aumentó a 4.781, mientras que el capítulo de “fallecidos probables” se incrementó en 3 casos respecto de la víspera, hasta totalizar este domingo 3.195.
El rubro de “fallecidos probables” corresponde a decesos con síntomas de Covid-19, pero sobre los que no hay hasta el momento una confirmación forense que certifique la causa de muerte.

Asimismo, la estadística señala que desde el 29 de febrero, cuando se registró el primer caso en el país, 5.900 pacientes se han recuperado de la enfermedad y otros 7.810 han recibido el alta hospitalaria, recogió la agencia de noticias EFE.

Entre las 24 provincias de Ecuador, la costera de Guayas, cuya capital es Guayaquil, sigue siendo la jurisdicción con mayor número de contagios, pues totalizó hasta este domingo 16.104 casos.

Ecuador se encuentra actualmente en un proceso de cambio de fase de la estrategia epidemiológica para encarar la pandemia, que supone pasar del aislamiento masivo al distanciamiento físico con el levantamiento paulatino y coordinado de las restricciones a la movilidad humana, que entraron en vigencia con el estado de excepción el 16 de marzo.

La capital, Quito, inició hace dos semanas una nueva etapa de desescalada y pasó del color rojo al amarillo en el semáforo epidemiológico, lo que se ha traducido en la reanudación parcial del transporte público.

Además, hay una mayor actividad comercial y laboral en las calles de la urbe, habitada por unas tres millones de personas.