Le permitió reencontrarse con su equipo y su público después de cuatro meses, y logró transmitir la alegría y la emoción de volver a compartir sus canciones a pesar de la situación planteada por la pandemia en el mundo.

El cantautor uruguayo Jorge Drexler ofreció esta tarde un emocionante concierto virtual y gratuito desde Madrid, que le permitió reencontrarse con su equipo y su público después de cuatro meses, y logró transmitir la alegría y la emoción de volver a compartir sus canciones a pesar de la situación planteada por la pandemia en el mundo.

“Espero que les guste lo que hemos preparado, trabajamos mucho intentando hacer un espectáculo bonito y traer un poquito de calor y de belleza en esta época difícil y fea en muchos aspectos”, dijo el cantante al iniciar el show, el primero que ofrece vía streaming y que fue visto por 40.000 personas.

“Es una alegría enorme para mí estar aquí después de cuatro meses de la última vez que nos vimos en Costa Rica -dijo-. Esto es un poco una continuación de algo que se interrumpió los primeros días de marzo como se les interrumpieron a ustedes en cada una de sus lugares todas las cosas que se les interrumpieron, No saben la alegría que tengo de reencontrarme con mi equipo, de mi gente de viaje, con ustedes, aunque sea a través de las pantallas”.

Filmado en blanco y negro y con una imponente puesta de luces de fondo, que lo acompañó para crear un clima especial, Drexler entró al estudio vestido con saco y sombrero blanco, cantando a capella su tema “Transporte”, utilizando una cajita de fósforos como percusión, mientras lo esperaba un técnico con barbijo que le entregó la guitarra para continuar la canción.

Luego, parado solo con guitarra eléctrica y micrófono, siguió con una hermosa versión de “Eco”, que interpretó con dulzura, potenciada por efectos que llevaron a sumirse en el envolvente universo que propone el cantautor, quien siguió, en clave rockera, con “Asilo”.

Así inició una presentación que encaró con soltura y calidad, y en la que entre otras cosas, homenajeó a los científicos, habló de la importancia de cuidarse en estos tiempos, de lo que extrañaba los abrazos, y le dedicó la canción a los músicos y técnicos.

“Esta es una situación muy curiosa, estoy deseando verlos en persona. Quiero dedicarle ‘Abracadabras’ a todos las colegas que hacen música, como son los técnicos y luthiers. Vamos a ser de las últimas profesiones en reincorporarnos, a todos ellos, que estamos pasando una etapa muy complicada, para toda esa gente que hace magia cuando hace las cosas, les dedico este tema”, dijo.

Entre canciones y mensajes que le llegaban de diferentes partes del mundo en pantallas, el músico uruguayo hizo una parte guionada y otra más espontánea, que le permitió desempolvar canciones como “Inoportuna”, que Drexler no cantaba hacía mucho tiempo.

También se acordó de su amigo, Pau Donés, cantante de Jarabe de Palo, y en su memoria interpretó “Eso que tú me das”, la última canción que hizo antes de morir este año.

“Quiero dedicárselo sinceramente a las personas que han perdido a alguien cercano en este tiempo. Yo entre todas las cosas que pasaron, he perdido un amigo muy querido”, expresó Drexler.

Tampoco se olvidó de los científicos, y antes de cantar su hit “Todo se transforma”, indicó: “En este momento histórico me gustaría detenerme y homenajear a los científicos, su voz es la que está determinando la puerta de la salida de esta pandemia, es el momento de que la política escuche a la ciencia, es un momento de datos. No es un momento de creencia, de cuidarse cada uno y de escuchar a los científicos”.

En casi dos horas de recital, Drexler tomó cerveza y brindó con la gente.“Estamos todos cuidándonos todos mucho, porque cuidándonos estamos cuidando a los demás. Ya volveremos a abrazarnos, quiero mandarle un saludo a mis amigos de Argentina que están batiendo record de la cuarentena. Paciencia amigos de todo Latinoamérica”, pidió.

Antes de terminar el concierto anunció que tiene nuevas canciones para un nuevo disco y que durante un tiempo no hará conciertos.

Para cerrar, eligió el tema que compuso en plena pandemia, “Codo con codo”, que cantó, otra vez a capella, saludando a los 18 técnicos que trabajaron para este concierto.

“Espero volver a besarlos muy pronto a cada uno”, se despidió.