El expresidente, que vive en la Argentina, fue imputado por haber organizado bloqueos a ciudades en su país.

La Fiscalía General de Bolivia le imputó este lunes al expresidente Evo Morales los delitos de terrorismo y su financiamiento y solicitó nuevamente su detención preventiva.

Las autoridades de ese país investigan al exjefe de Estado por “los delitos de terrorismo y financiamiento al terrorismo por presuntamente haber coordinado”, con un dirigente cocalero, “el bloqueo de alimentos y cerco a las ciudades capitales durante los conflictos de 2019”.

Así, es la segunda vez que la Fiscalía General solicita el arresto preventivo de Morales. En diciembre había pedido su detención por sedición y terrorismo por los mismos hechos.

Morales renunció el año pasado tras 14 años como presidente por las protestas de la por entonces oposición en las calles contra el resultado de las elecciones, rechazadas por la OEA.

Tras su salida del poder, el exjefe de Estado primero se refugió en México y finalmente en la Argentina, donde continúa.

“Que no entre comida a las ciudades, vamos a bloquear, cerco de verdad”, dice la voz en la supuesta llamada del exmandatario al dirigente cocalero Faustino Yucra Yarmi.

Al presentar la grabación en noviembre, el ministro de Gobierno Interior, Arturo Murillo, acusó a Morales de “crimen de lesa humanidad” por ordenar que “no entre comida a las ciudades”.