Alexander extravió su audífono en un paseo por el barrio y ya no puede percibir sonidos, lo que genera un retroceso en su aprendizaje. El aparato cuesta alrededor de un millón de pesos. Muchos vecinos se acercaban para colaborar.

La familia de Alexander, un niño de la zona oeste de Rosario, pide ayuda de manera desesperada. El niño perdió el audífono del implante coclear que llevaba y actualmente no puede percibir los sonidos, lo que genera “un retroceso en su aprendizaje”, a tal punto que “está dejando de hablar”, confió su mamá. El aparato cuesta alrededor de un millón de pesos.

Mientras Adriana hablaba con De 12 a 14 (El Tres) este martes al mediodía, con el llanto de Alexander de fondo porque quería estar en los brazos de su mamá, el teléfono celular de la mujer no paraba de sonar.

En el barrio, los vecinos ayudan en la búsqueda del audífono perdido y también con la organización de actividades para recaudar. Hoy el implante cuesta más de un millón de pesos, según la familia.

La casa de Alexander está ubicada en Valparaíso al 2700, en la zona oeste de la ciudad. “Su comportamiento cambió notablemente desde que perdió el implante”, contó Adriana. “Notamos un atraso desde que perdió el audífono. Él había empezado a hablar, pero ahora ya está dejando de hablar de nuevo”, agregó con pena.

Luego contó que el chico “tuvo una meningitus a los dos años y medio. Tuvo una cirugía y mejoró mucho”.

Sobre el momento en que perdieron el audífono, Adriana describió que “habíamos salido al mediodía a hacer unas compras y cuando volvimos él me hizo señas de que no tenía el implante. Salimos a buscarlo por todo el barrio, fuimos casa por casa, pero no lo encontramos”.

Para colaborar con Alexander y su familia, el teléfono de contacto es el 3416666561.

“El primer implante lo habíamos conseguido a través del hospital Víctor Vilela, pero ahora nos dicen que es muy difícil conseguirlo rápido”, contó la mujer.

Y después aclaró que “es un implante que estaba calibrado especialmente para su cabecita. Ya tocamos un montón de puertas pero no conseguimos la ayuda”.

No solamente comenzaron a llegar llamados a partir del móvil de El Tres. Muchas personas tomaron sus vehículos particulares y se llegaron al lugar para colaborar con dinero, objetos y hasta juguetes para Alexander.