Los equipos demandaron una inversión provincial de 3 millones de pesos y se utilizarán en la ciudad de Santa Fe, Rafaela y en otras ciudades de la región.

Aguas Santafesinas suma equipos de última generación destinados a la detección de fugas no visibles en las redes de agua potable. Los dispositivos adquiridos permiten ubicar pérdidas en las veredas o calzadas que no se detectan a simple vista por lo que se recurre a equipos con sensores especiales sin necesidad de hacer aperturas para acceder a las cañerías subterráneas y así localidad el punto donde se produce la fuga de agua.

Se trata de aparatos de localización de “anomalías” por métodos indirectos, de forma electromagnética o por electroacústica (golpes de sonido), que establecen el punto de la red donde existe una pérdida.

Estos equipos tienen más sensibilidad que otros que ya disponía la empresa, lo que aumenta la precisión de la detección. Se aplican en cañerías y accesorios de cualquier material, por lo cual, es muy versátil para intervenir en materiales de hierros, plásticos y cementicios.

El objetivo de esta tarea es reparar cualquier tipo de ruptura u obstrucción en las tuberías y así evitar el derroche del recurso.

Lo nuevo

Estos aparatos son originarios de Alemania, de marca Sewerin, líder en el mercado de tecnologías para tuberías: Bastones “AQUATEST T10”, Correlador y Amplificador “AQUAPHON AC200”, detector de metales ferromagnéticos “FERROTEC FT10” y detector de metales generales “M130”.

El personal de ASSA fue capacitado por el proveedor en Buenos Aires, que como antecedente tuvo una aplicación exhaustiva en el barrio 7 Jefes de la ciudad de Santa Fe. A futuro, se pretende realizar el control de fugas en los acueductos, iniciándose la programación en Monje, para luego continuar con Desvío Arijón y demás acueductos de la Provincia.