En ciudades donde se desbarataron bandas destinadas a ese ilícito -como Reconquista-, las apuestas oficiales crecieron un 74%. También es alto el impacto del juego clandestino virtual: en siete meses se detectaron nueve páginas con casinos “truchos”, cuyos servidores están en el exterior. Advierten sobre negligencia y connivencia policial.  

El 5 de noviembre pasado, un operativo ordenado por el fiscal Rubén Martínez a instancias de una denuncia formulada por la diputada nacional Lucila Lehmann, terminaba con una red de juego clandestino en Reconquista. Al mes de esos allanamientos, el juego oficial crecía en esa ciudad un 74%: se recaudaron 34 millones de pesos más. El caso es indicativo de los millones de pesos que se esfuman del sistema oficial en la provincia. Para el vice presidente Ejecutivo de la Caja de Asistencia Social, Rodolfo Cattáneo, el juego clandestino registra en la provincia “niveles preocupantes y significativos”. En diálogo con El Litoral, el funcionario trazó un diagnóstico de la situación actual, y anticipó algunas de las acciones a desarrollar.

– ¿Cuál es el cuadro de situación sobre el tema?

– Éste es uno de los puntos a trabajar para la búsqueda de sustentabilidad de nuestro organismo. El dinero apostado clandestinamente se pierde a los fines sociales que la Lotería tiene. Nosotros apoyamos todas las acciones que los fiscales puedan hacer para combatirlo. Y esto tiene el aval también del gobernador Omar Perotti, del ministro de Economía y del Fiscal de Estado. Ello se traduce tanto en la colaboración que se pueda prestar (a la Justicia) como en el hacerse querellante en las eventuales causas. Eso sucedió, de hecho, en Reconquista, cuando en noviembre el fiscal Rubén Martínez realizó 27 allanamientos simultáneos con secuestro de elementos que se usaban para el juego clandestino. Hoy esto es considerado un delito penal. Por lo tanto todos los que intervienen, desde el banquero que es el más importante, hasta el que levanta la apuesta, son considerados integrantes de una asociación ilícita.

– ¿Cuánto del juego total en la provincia estiman que es clandestino?

– Tenemos números exactos de Reconquista. Allí, a un mes de esos operativos, el juego oficial creció un 74%. Se recaudaron 34 millones de pesos más. Es difícil extrapolar eso a toda la provincia, pero estamos hablando de cientos de millones de pesos mensuales que se apuestan clandestinamente y que ingresan a un círculo vicioso porque ese dinero negro se reutiliza muchas veces a través de la usura en préstamos también clandestinos, y en lavado de dinero.

CASINOS

Los tres casinos de la provincia permanecen cerrados como consecuencia de la pandemia. Y Cattáneo no se atrevió a arriesgar fecha de apertura. Recordó a El Litoral que los tres aportan un canon a la provincia, que se constituye por una parte porcentual sobre las máquinas electrónicas o tragamonedas; y una parte “fija” estipulada en euros y dólares, vinculada a los paños. “El canon anual promedio que aportan los tres a la provincia en total es del orden de los 1400 millones de pesos. El monto es variable en función del nivel de juego”, aclaró. El funcionario estimó que “hay casi tres mil empleados directos entre los tres casinos”, y anticipó que incluso cuando sean habilitados, será con una actividad “muy restringida”.

– ¿Podría decirse que la mitad de lo que se juega en la provincia es clandestino?

– Podría ser, si uno extrapola Reconquista… No tenemos información de otras ciudades, pero por ejemplo Rosario, tiene un peso muy importante en el juego oficial con lo cual es difícil estimar. Pero podría ser. Por eso el tema merece toda nuestra atención, la del gobierno provincial y de la justicia. Estamos montando sistemas de información con los que no contábamos para comenzar a analizar el juego de descarga, y cuando esa descarga se produce, empezar a hacer inteligencia a fin de poder colaborar con la justicia.

– ¿Qué implica hacer esa ‘inteligencia’?

– Implica hacer un seguimiento de los hábitos de consumo de la gente. Eso lleva a tener variables estadísticas de la media de consumo de determinadas formas de juego. Si recibimos apuestas que marcan ruptura de esos hábitos, pasan a ser sospechosas. Y nosotros podríamos acercar de oficio esa información a la justicia. La Lotería tiene 2400 puntos de venta conectados on line a nuestros servidores, entonces, podemos tener esa información al momento. Tenemos que construir variables estadísticas para poder determinar esos hábitos, que además, pueden ser cambiantes.

COMISIONES

Consultado sobre la tensión generada con los agencieros en medio de la pandemia como consecuencia de una disminución de las comisiones, Cattáneo dijo que “se produjo porque ajustamos algunos incentivos de venta que estaban desactualizados hace ocho años. Una porción de las comisiones es fija y otra es un incentivo a la venta. Esos objetivos de venta no estaban actualizados según inflación. Como consecuencia de ello, el país remunera a un agenciero 18,5% y Santa Fe, un 23,5%. Eran cientos de millones distorsionados. Ahora estamos en una negociación tratando de encontrar un ajuste en un plazo razonable, que sea equilibrado para todos. El ajuste había sido del 0,6%”, concluyó.

– ¿Si el juego clandestino ha crecido tanto como dice, hubo negligencia o falta de acción para combatirlo?

– Eso es lo que nos dicen los agentes judiciales. Nos dicen que ha habido policía involucrada, en Reconquista puntualmente. Ha habido colaboración entre diferentes instituciones por no mirar o por ser parte de esa propia asociación ilícita. Hoy, la mirada del Jefe de la Policía actual también es diferente. Participa presencialmente de todas estas acciones, y se dirige a sus cuadros advirtiendo que el que se involucre en esto, va a terminar preso.

16.000 millones de pesos es la recaudación anual de la Lotería, aproximadamente.

1400 millones de pesos, promedio, recibe la provincia en concepto de canon anual proveniente de los tres casinos habilitados.

– ¿Se promueve el juego clandestino, incluso, desde puestos oficiales de venta?

– Sí, de hecho, eso fue lo que se detectó en Reconquista; ocho subagentes que fueron allanados y el agente que era responsable no está imputado, pero sí está suspendido. Esto lo hizo la administración anterior, pero nosotros tenemos la prudencia de sostenerlo y colaborar con la Justicia. La evasión genera rentabilidades diferentes; el juego clandestino no tiene obligaciones sociales. Simplemente, es repartirse el dinero de la recaudación. Y si además, la banca clandestina descarga en la oficial cuando se le concentra el riesgo, el factor de pago cambia radicalmente. Hoy el peso de la ley también torna esta actividad más riesgosa; ya no es una infracción, sino un delito penal. Y hoy el juego clandestino también incluye el juego digital.

– ¿Cómo es eso?

– Hay muchas páginas de casinos clandestinos que están funcionando dentro de la provincia, radicados en Estados Unidos o con sus servidores en el exterior. Lo que se está haciendo es inteligencia del caso para evaluar cuál puede ser el alcance de nuestra legislación a fin de poder frenar este fenómeno. Esto ha crecido mucho. Nosotros tenemos identificadas nueve páginas ya en la provincia; es un fenómeno nacional.

JUEGO PATOLÓGICO

Consultado sobre qué acciones proyecta desplegar el organismo sobre el juego patológico, Cattáneo dijo que “se trata de un problema de salud”, pero admitió que “es nuestra obligación encontrar a esas personas para poder derivarlas”. “Nos interesa poder detectar esos casos y seguiremos trabajando en los casinos con la autoexclusión. Se trata de personas que, a veces, tienen otro tipo de adicciones previas a la del juego. Tenemos maneras de identificarlos en los distintos ámbitos. Cuando el juego sea digital, eso va a ser más fácil. La idea es rescatarlos y derivarlos. Hay que colaborar acercándoles las herramientas médicas para que resuelvan su problema. Vamos a tener una sección en nuestra web para que esas respuestas estén a mano”, prometió.

– Particularmente contra el juego clandestino digital ¿se venía desplegando alguna acción para combatirlo?

– No, no. Nosotros en los siete meses que estamos ya detectamos estas nueve páginas y vamos a seguir. Es muy difícil medir cuánto dinero se mueve aquí, porque además se detectó que los medios de pago no siempre son electrónicos; tienen sistemas clandestinos de suma de crédito. Es muy complejo.

La evasión genera rentabilidades diferentes; el juego clandestino no tiene obligaciones sociales. Simplemente, es repartirse el dinero de la recaudación.

– ¿El juego clandestino tradicional se despliega con mayor potencia en alguna zona determinada de la provincia?

– Estamos haciendo inteligencia. Pero entendemos que es un problema provincial. Por eso apuntamos también a transparentar el destino de los fondos de la Lotería, a través de una especie de balance social; que la gente sepa a dónde llegan esos fondos y que no sucede lo mismo cuando se juega clandestino.

Hoy el peso de la ley también torna esta actividad más riesgosa; ya no es una infracción, sino un delito penal. Y hoy el juego clandestino también incluye el juego digital.

La Lotería y sus juegos

Cattáneo recordó que la Lotería de Santa Fe es un organismo con 82 años de historia. “Tiene entre sus juegos el más poceado del país -destacó- que es el Quini 6, y que es producto de un trabajo de federalización en lugar de competencia durante mucho tiempo, con el resto de las provincias”. Sin embargo, aclaró que “el juego más importante de la Lotería en términos económicos” es la Quiniela. “El Quini tiene mucha difusión, pero representa el 13% de lo que se recauda por Quiniela”, precisó. Y recordó que el fin de la Lotería se cumple en la distribución de sus utilidades entre otros organismos oficiales como Salud, Educación, Cultura, Desarrollo Social, Turismo, Deporte y CUDAIO.