Desde el Fondo de Asistencia Educativa (FAE) de Rosario aseguraron, tras un relevamiento, que la mayoría de los establecimientos “tienen problemas en cañerías, revoques y baños”.

Desde el Ministerio de Educación de la Nación adelantaron que en agosto, luego de las vacaciones de invierno, podrían regresar las clases presenciales en las escuelas, aunque el gremio Amsafé ya anticipó que eso será “imposible” en Santa Fe el mes próximo. Mientras tanto, se hizo un relevamiento en escuelas públicas de Rosario, que arrojó un resultado preocupante: 21 edificios en muy mal estado y 114 en estado regular.

Rubén Rosa, presidente del Fondo de Asistencia Educativa (FAE) de Rosario, contó en Radio 2 que “el relevamiento sobre los 350 edificios escolares de educación pública que tiene la ciudad de Rosario, arrojó que hay 21 escuelas en muy mal estado y otras 114 en estado regular”.

Sobre los inconvenientes que encontraron en los colegios, precisó que “hay problemas de vieja data, problemas de cañerías de gas, agua y electricidad”.

Rosa agregó que “también encontramos problemas de impermeabilización, lo que hace que se caigan cielos rasos, revoques de paredes”.

“Tomando en cuenta la pandemia, encontramos muchos establecimientos con deficiencias sanitarias, con problemas cloacales y en los baños de las niñas y los niños”, resaltó el titular del FAE. Y destacó que “ponemos el foco en la emergencia sanitaria”.

Rubén Rosa describió que “hay escuelas, sobre todo del casco céntrico de la ciudad, que están alrededor de los 100 años y el deterioro se puede observar”.

“Armamos una mesa con el Ministerio de Educación y con los sindicatos para trabajar estos temas ante el posible regreso de las clases presenciales”, finalizó.

“Sin condiciones de trabajo no volvemos”
“Estas situaciones las venimos denunciando hace años. Dos años seguidos hicimos relevamientos y ‘frazadazos’ frente al Ministerio de Educación. Con la asunción del nuevo gobierno el año pasado, se tardó meses en poner las autoridades intermedias y necesarias para atender las problemáticas territoriales. Y, en lo estructural, fue obscena la insensibilidad del Gobernador Omar Perotti de suspender la paritaria y pagarnos tarde, mientras nos declaramos esenciales y exigimos los territorios sociales más complejos junto con el sector salud”, aseguró la Secretaría General de ATE Rosario, Lorena Almirón

“Lo que tenemos claro es que sin paritarias, sin condiciones de trabajo, sin los más de 200 cargos que se necesitaban antes de la pandemia -y con los nuevos protocolos afectados se requieren más- para asistentes escolares, sin elementos de protección personal ni de limpieza, comités mixtos de seguridad e higiene en los lugares de trabajo, nosotras y nosotros, no volvemos”, concluyó.