Los detenidos, dos hombres de 41 y 43 años de nacionalidad argelina, eran los responsables de la identificación y control de los objetivos seleccionados para atentar, de acuerdo con la investigación.

Dos personas fueron arrestadas hoy en Barcelona por presuntamente formar parte de una célula yihadista que pretendía atentar en la capital catalana con explosivos, informó hoy la policía local.

Los detenidos, dos hombres de 41 y 43 años de nacionalidad argelina, eran los responsables de la identificación y control de los objetivos seleccionados para atentar, de acuerdo con la investigación.

Los Mossos d’Esquadra -policía catalana- arrestaron a los sospechosos irrumpiendo en su domicilio en pleno barrio de la Barceloneta, de la capital catalana.

“Sólo somos musulmanes, no somos terroristas”, gritó un hombre desde un balcón del mismo edificio donde se llevaron a cabo las detenciones a primera hora de la mañana, según imágenes difundidas en la redes sociales.

A los detenidos se los acusa de presuntos delitos de “pertenencia y colaboración activa con organización terrorista”, así como “actos preparatorios de actividad terrorista, capacitación y autoadoctrinamento”.

La intervención policial estuvo dirigida por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional de España, en el marco de la operación “Alexandria” iniciada en 2017 y que supuso la neutralización de una célula yihadista que tenía intenciones de atentar con explosivos en Barcelona.

En enero de 2019, los agentes detuvieron a otras 19 personas en Barcelona y la ciudad catalana de Igualada, cuatro de las cuales permanecen en prisión preventiva.

La investigación, que llevó a estas nuevas detenciones, permitió identificar los lugares en los que la célula extremista pretendía atentar, y que el grupo ya había comenzado a capacitares para hacerlo.

En ese sentido, las pesquisas determinaron que los sospechosos pretendían elaborar artefactos explosivos y obtener armas de guerra.

La operación Alexandria permitió desbaratar una célula yihadista que creía dentro de un grupo de delincuentes de “poca monta”, la mayoría de ellos argelinos con antecedentes de hurto, robos, violencia y tráfico de drogas, que llevan varios años viviendo en la capital catalana.

El núcleo duro del grupo estaba formado por tres argelinos, un iraquí y un libio, que se habían radicalizado a través de Internet, de acuerdo con la investigación.