Es lo que infirió el fiscal Aldo Gerosa tras el resultado de la autopsia. La joven de 14 años fue ejecutada con golpes en la cabeza. Hay siete detenidos, tres de ellos hermanos. 

La joven de 14 años, Rocío Magalí Vera, habría sufrido un tormento atroz antes de ser ultimada a palazos en un baldío del barrio Carmen Luisa, donde creció y vivía, en la ciudad de Reconquista.

Antes de ser asesinada de dos golpes en la cabeza propinados con un palo, lo que le provocó fracturas en el maxilar y el hueso frontal, la chica que estaba embarazada habría sido atacada sexualmente en manada por los siete detenidos que tiene el caso. La autopsia dio indicios de una probable doble violación.

La conmoción que generó su femicidio tuvo eco en la comunidad que en la tarde del martes protagonizó una marcha multitudinaria desde el acceso al barrio hasta la despensa “Santa Rita”, el local donde se produjo el macabro crimen.

Además, llevó a la Unidad Fiscal Reconquista a brindar una conferencia de prensa en la mañana de este miércoles de la que participaron el fiscal regional Rubén Martínez, el fiscal de la Unidad de Género sobre quien recayó la investigación, Aldo Gerosa, y los padres de la víctima, Nilda Valenzuela y Héctor Vera.

En ese marco, el fiscal Gerosa sostuvo que “en principio el hecho estaba investigado como de autoría de un menor y a media mañana del martes, apareció información relevante que indicaría de la intervención de mayores”.

En consecuencia, de ello y después de algunas diligencias de la jueza de Menores, “logramos encontrar información corroborable respecto de la intervención de otras personas mayores de edad”, reveló, y precisó que “hoy hay cinco mayores detenidos junto a dos menores que tenían vinculación con el hecho en calidad de autores”.