Este miércoles, los trabajadores del sector junto a los de “viajes especiales”, volvieron a realizar una caravana por la ciudad. Las manifestaciones se replicaron en varias provincias del país.

Una vez más las calles de varios sectores de la ciudad se vieron congestionadas. En esta oportunidad por una nueva protesta, a modo de caravana, que realizaron los trabajadores de los transportes de pasajeros de turismo y viajes especiales.

“Tras más de 120 días tuvimos facturación cero, solicitamos que el Gobierno declare la Ley de Emergencia en el transporte de pasajeros de turismo. No tenemos ningún tipo de ingresos, y ya se hace insostenible mantener abierta la empresa, no quedan recursos a esta altura”, comenzó el relato Leandro Zamora, propietario de una de las empresas de colectivos. En la manifestación también hubo combis, minibuses y autos particulares.

“En esta oportunidad también se sumaron las agencias de viajes de turismo, porque nuestro trabajo depende en un 80% de la contratación de las agencias, que hoy están padeciendo esta crisis al igual que nosotros. Si bien somos transportistas privados y no tenemos nada que ver con el sector turismo, trabajamos y nos desarrollamos con ellos”, comentó.

A su turno, José Fantinato, otro de los afectados del sector, en primera instancia le pidió disculpas a los ciudadanos. “No estamos acostumbramos a hacer esto, pero nos vemos consternados por la situación. Y todo es en base a defender las numerosas fuentes de trabajo. De nuestro sector, dependen muchos de manera directa, y también terceros: como gomerías, talleres mecánicos, de pinturas, imprentas. Un montón de gente que viene asociada con nosotros. Necesitamos la Ley de Emergencia para no quebrar, es así”.

“Les pedimos un esfuerzo más al Gobierno Nacional y Provincial, que nos escuchen. Nunca nos hicieron partícipes de las necesidades económicas, siendo que el turismo es un motor fundamental para el país. Somos algo más de 200 familias las que dependen de este trabajo entre Santa Fe y Santo Tomé”, afirmó Fantinato, quien agregó que “algunas empresas recibieron los ATP, pero faltan muchas otras que lo necesitan de manera urgente”.

La movida fue a nivel nacional. Hubo manifestaciones similares a la de la capital provincial en ciudades como Mendoza, Buenos Aires, La Rioja, Córdoba, Entre Ríos, Chaco, Formosa, Corrientes, Rosario y Rafaela.

Sobre el final, lógicamente, ambos propietarios coinciden en que “no pedimos salir sí o sí, porque sabemos que somos un sector de riesgo. Es imposible que nos habiliten, pero por lo menos necesitamos que nos arbitren los medios para no tener que cerrar y se mantengan las fuentes de trabajo”.