El inesperado éxito viral de las zapatillas de Lidl de 15 euros que ya se revenden por 500. 

La cadena de supermercados ha lanzado una colección de ropa y complementos protagonizada por sus colores corporativos que ha generado largas colas y precios de reventa desorbitados en países como Finlandia.

El robot de cocina acaba de ser desbancado como producto estrella de Lidl. Las colas que tradicionalmente se forman con cada nueva reposición de este aparato palidecen al lado de la inesperada revolución que ha generado su último lanzamiento. La cadena de supermercados ha puesto a la venta en algunos países europeos una línea de ropa y accesorios básicos –camiseta, calcetines, chanclas o zapatillas– teñidas con sus colores corporativos y decoradas con su logo que ha desatado la locura. Las sneakers, que rondan los 15 euros y aúnan la tradicional combinación azul, amarilla y roja tan característica del supermercado, son el producto estrella y ya están alcanzando desorbitados precios en la reventa.

Los colores corporativos del supermercado dominan el diseño. FOTO: LIDL

Tal y como publica un periódico local finlandés (uno de los países donde se han puesto a la venta junto a Alemania, Bélgica o Países Bajos) los estantes que albergaban las zapatillas se vaciaron en cuestión de segundos, se formaron infinitas colas y los clientes incluso incumplieron las normas de seguridad para evitar contagios enloquecidos por hacerse con un par. Algunos tuits incluso muestran imágenes de auténtica ‘lucha’ por hacerse con el codiciado diseño.

El furor desatado, que puede entenderse en un contexto en el que las ugly sneakers o zapatillas feas marcas la pauta en la industria de la moda y donde la ironía de lucir unas zapatillas baratas de supermercado puede interpretarse como la interpretación de algo mundano en objeto cool (algo así ocurrió con las bolsas de Ikea), ha llevado el modelo a la reventa. Es posible encontrarlas por 50 euros y hasta por 500 en el eBay alemán, y algunos anuncios aluden al resto de la colección compuesta por unos calcetines a 99 céntimos, unas chanclas de piscina o una camiseta con logotipo gigante. La mayoría de las opciones están agotadas incluso en la reventa.

Al parecer, la cadena de supermercados está planteando lanzar la colección en otros países ante la buena acogida de esta incursión en la moda logomaniaca (ya contaban con líneas propias de ropa y accesorios, pero nunca habían apostado por hacer de su logo el eje central de su colección). En Irlanda, por ejemplo, han recibido múltiples peticiones para poder hacerse con la línea. Después de que la diseñadora Anya Hindmarch elevara hace unos años el logo de Carrefour a la categoría de lujo imprimiéndolo o en sus bolsos o de que Moschino dedicada una colección completa a McDonald’s, parece que ha llegado el turno a las zapatillas de Lidl.

Detalle de las zapatillas. FOTO: LIDL