Su inventora asegura que el empaque se disuelve por completo en menos de un minuto y espera que contribuya en la lucha contra los plásticos. Una solución de base biológica a la contaminación plástica.

Una diseñadora industrial ha creado un empaque para fideos instantáneos que busca reducir la contaminación ambiental por plástico. Se trata de una envoltura que al entrar en contacto con el agua se convierte en una salsa.

Su autora, Holly Grounds, ofrece una película bioplástica a base de almidón de papa, agua y glicerina que, además de mantener fresca la pasta, es soluble y comestible. A principios de este mes, su propuesta fue una de las 20 seleccionadas entre las más de 3.000 que participaron en un programa de posgrado para nuevos diseñadores en todo el Reino Unido.

Grounds, graduada recientemente de la Universidad Ravensbourne de Londres , asegura que su empaque se disuelve por completo en menos de un minuto y no afecta ni el sabor ni la consistencia de los fideos. Asimismo, permite una cocción más eficiente y uniforme. Por cuestiones de higiene y para evitar aún más el uso de plástico innecesario, los paquetes de fideos vienen dentro de una bolsa de papel recubierta de cera.

En una reciente entrevista publicada por el portal Dezeen, esta joven señaló que se sintió motivada a desarrollar la idea luego de sus largas jornadas de estudio en medio de las cuales muchas veces se vio obligada a alimentarse de paquetes de fideos instantáneos que, a menudo, contienen “más plástico que fideos”. Le resultaba irónico que una producto diseñado para consumirse en diez minutos viniera en una envoltura que tarda más de ocho años en descomponerse.

La diseñadora explica que la posibilidad de que la envoltura desaparezca ante los ojos del consumidor también resuelve el problema del reciclaje de los bioplásticos: “Si bien otras alternativas de base biológica al plástico afirman ser biodegradables, desde la perspectiva del consumidor no siempre es tan simple. Muchas de estas películas solo se descomponen en un máquina industrial a 50 °C, por lo que a menudo terminan en el lugar equivocado sin que el consumidor realmente sepa que causaron daños al planeta”.

Grounds espera que su película bioplástica contribuya en la lucha contra los plásticos de un solo tipo llevándola a otras áreas de la industria alimenticia. Por ejemplo, que puedan ser usadas como bolsas para porcionar arroz, pastas, entre otros. Esto limitaría el uso excesivo de plásticos y reduciría el desperdicio de alimentos.