Este miércoles se concretó el encuentro virtual con referentes y militantes del LGBTIQ, organizado por la Dirección de Mujeres y Disidencias del municipio.

Con motivo de cumplirse 10 años de la sanción del matrimonio igualitario, la Municipalidad realizó este miércoles un panel debate con referentes del movimiento LGBTIQ+. Bajo el título “A 10 años de la Ley de Matrimonio Igualitario y 8 de la Ley de Identidad de Género ¿qué desafíos nos quedan por enfrentar?”, el encuentro virtual convocó a una gran cantidad de participantes con el objetivo de generar un espacio de intercambio.

El eje de la actividad estuvo centrado en las metas que restan cumplir, a 10 de esa norma y a 8 años de la Ley de Identidad de Género en Argentina, dos leyes que marcaron hitos en la lucha por la igualdad de derechos. Y se enmarca en las acciones que la Municipalidad lleva adelante para escuchar y construir junto al colectivo de las disidencias políticas públicas para la ciudad.

Durante la apertura, la responsable de la Dirección de Mujeres y Disidencias de la Municipalidad de Santa Fe, Soledad Artigas, afirmó que “para nuestro colectivo siempre fue importante la visibilización, tomar las calles y militar con alegría, aunque ahora el contexto nos impida hacerlo”, en relación a la pandemia de COVID-19. En referencia a las normas cuyos aniversarios se celebran, aseguró que “son dos leyes importantes para nuestro colectivo y para la sociedad en general, que nos permitieron a muchas y muchos poder pensarnos como sujetas y sujetos políticos”.

Para introducir la charla-debate, Artigas comentó que “el convite es a conversar sobre la importancia de estas dos leyes no solo a nivel político sino lo que significaron para nuestras vidas: qué nos falta, qué agenda política tenemos la obligación de construir en este momento, cuáles son las dificultades del colectivo hoy y las críticas que podamos plantear”.

Posteriormente, la referente del Movimiento de Integración Sexual, Étnica y Religiosa (MISER) Santa Fe, Alejandra Ironici, remarcó el orgullo que significa participar de una actividad de este tipo y recordó que la provincia de Santa Fe “fue pionera a nivel país en garantizar derechos” para el colectivo. Además, aseguró que “el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género han sido nuestras bases” en el largo camino recorrido.

Así recordó la militancia de las organizaciones por las leyes de matrimonio igualitario y de identidad de género, a nivel nacional, “por las cuales luchamos y marchamos”, dijo. En ese marco, incluyó la historia reciente del feminismo en la provincia de Santa Fe que, según expresó, fue sentando sus bases en los asesinatos. “En ese cimiento de todas las muertes hemos construido leyes”, aseguró. Y repasó las acciones que Santa Fe ha aportado como provincia y como ciudad a esta lucha.

Leyes y legitimidad

Luego, la militante lesbiana y futbolera Romina “La Gorda” Fernández, opinó que a partir del 2006 hubo una especie de primavera legislativa en Argentina con la Ley de educación sexual integral, la Ley contra la violencia de género, la Ley de matrimonio igualitario y la Ley de identidad de género. “Creo que ese plexo jurídico significó un reconocimiento efectivo y formal de nuestros derechos, y digo un reconocimiento porque tenemos derechos propios pese a que hasta ese momento no eran reconocidos”, agregó.

En ese contexto, opinó que el desafío actual “es ejercer plenamente esos derechos pese a que existe un ordenamiento jurídico, ya que desde hace 10 años tenemos que recurrir al Estado y los recursos que el ordenamiento jurídico nos brinda para garantizar el ejercicio de esos derechos que no son respetados por todos”.

En respuesta al título de la actividad, Fernández argumentó que “nuestro desafío hoy es construir legitimidad. Avanzamos mucho en la articulación con los distintos estamentos del Estado, pero nos resta un camino largo en la construcción de legitimidad social que tiene que ver con la apropiación social y colectiva, el consenso por el respeto a las leyes y el pleno ejercicio de los derechos”.

Cambios sociales y consensos

Por último, el politólogo y activista LGBT Leandro Wolkovicz, reflexionó que el debate social generado a raíz de la sanción de las leyes “fue una excusa para poner en debate nuestras vidas, nuestras sexualidades y nuestra lucha por la legitimidad, porque los cambios son tan rápidos y profundos que nos olvidamos cómo eran las cosas antes”.

Así, recordó que hace unos años, el contexto para las personas LGBT era dramático: se penalizaba la ofensa a la moral y al orden público, vestir con ropa del sexo opuesto y la prostitución escandalosa, entre otras cosas. En tanto, “con la vuelta de la democracia, las organizaciones gay-lésbicas empezaron a poner en disputa esta situación que era cotidiana”.

“La ley del matrimonio igualitario por algunos años, zanjó la discusión por nuestros derechos y nuestras identidades. Muchos empezaron a entender que la diversidad debía formar parte de sus agendas y a ocuparse de la discriminación por orientación sexual e identidad de género. La Ley de identidad de género es eso: la demostración de que la clase política había entendido que tenía que ocuparse de nuestros derechos”, señaló.

Por último, fue contundente en afirmar que “no hay ninguna batalla saldada del todo, sino que siempre hay consensos que se vuelven a discutir. Lo que puso en evidencia el matrimonio igualitario por primera vez es que no somos un mundo aparte, sino que formamos parte de la comunidad: de una familia, de partidos políticos y de otras organizaciones”.

El panel “A 10 años de la Ley de Matrimonio Igualitario ¿qué desafíos nos quedan por enfrentar?” significó otra acción en la agenda municipal, que se suma a los contactos estrechos con distintas organizaciones sociales para construir en conjunto una agenda de trabajo articulado en materia de ampliación de derechos para los colectivos de las disidencias.