El personal sanitario afectado pertenece a cinco clínicas privadas y dos efectores públicos. Por ese motivo, aislaron a más de 100 personas.

Durante la primera etapa de la cuarentena a causa de la pandemia de coronavirus, el personal de salud de Rosario llegó a representar más del 20 por ciento del total de afectados por el virus. En los meses siguiente, el número cayó en forma significativa, pero empezó a trepar en los últimos días hasta ubicarse actualmente en un 13 por ciento. La suba reciente es porque se detectaron seis casos en efectores privados de la ciudad y dos en el sector público del total de 60 activos. La información incluye datos recopilados hasta la tarde de ayer.

Los afectados son médicos, enfermeros y un administrativo. Algunos presentaron síntomas leves o moderados (dolor de garganta, malestar general, fiebre) y otros son asintomáticos. La detección de estos casos obligó a aislar en forma preventiva a cientos de trabajadores de la salud. Hasta ahora la mayoría de ellos dio negativo en los testeos, pero quedan varios en estudio.

El dato del porcentaje del personal de salud afectado por el coronavirus es particularmente relevante. Es un número que se tiene en cuenta en el contexto de una pandemia para tomar medidas restrictivas en la cuarentena. Si se disparan los contagios en este sector, aún cuando en el resto de la población la situación no sea alarmante, puede decidirse el cierre de distintas actividades para acotar la circulación de gente y proteger el funcionamiento del sistema de salud.

El riesgo de contagio de las personas que trabajan en este segmento es elevado en todo el mundo. Están entre las más expuestas al Covid-19 y por eso serán los primeros (junto a los mayores de 65 y otros grupos vulnerables) en recibir la vacuna cuando esté disponible, tal como sucede, por ejemplo, con la vacuna que protege de la gripe.

En la Argentina, por la gran cantidad de casos en Ciudad de Buenos Aires y el Amba, el porcentaje de contagiados entre médicos, enfermeros, camilleros y administrativos en sanatorios y hospitales es elevado, comparado con otros países.

Llegó a tener picos de más del 16 por ciento en el mes de mayo, cuando el promedio mundial no supera el 10 por ciento. Actualmente se ubica alrededor del 12 por ciento.

La situación local

Hace unos diez días comenzaron a confirmarse distintos casos de Covid-19 en entidades de salud de Rosario, del sector privado en su mayoría. Ipam, Sanatorio Británico, Hospital Español, Sanatorio de la Mujer y Sanatorio Parque indicaron que tenían personal que había dado positivo para Covid-19. Lo mismo ocurrió en el Pami II y en el Hospital Centenario. Eso obligó a la separación preventiva de más de un centenar de médicos, enfermeros, camilleros, instrumentistas y administrativos. Por cada caso, dependiendo del número de contactos, se aislaron entre 16 y 70 personas, que debieron cumplir con los protocolos: no moverse de su casa y hacerse el hisopado.

Rodrigo Sánchez Almeyra, director del Sanatorio Británico y vicepresidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios Privados de Rosario (20 instituciones, con un total de 2.000 camas) comentó que en el caso de la institución médica que dirige “de los 61 aislados por una paciente que fue operada de urgencia y que tenía Covid-19, aunque se desconocía ese dato, sólo dos trabajadores de la salud dieron positivo”, y agregó: “Nos obliga a todos en el sector de salud a elevar los alertas, pero al mismo tiempo nos demuestra que los protocolos funcionan. Evidentemente hay fallas, filtraciones, y no hay un 100 por ciento de garantía, menos en un virus altamente contagioso como éste”.

Eduardo Ontivero, director médico del Sanatorio de la Mujer, hizo un análisis similiar: “En nuestra entidad se detectó rápidamente que una médica debía hacerse el hisopado que finalmente dio positivo. Aislamos a 16 personas. Todas, hasta ahora, dieron negativo”.

Ayer, desde el Sanatorio Parque confirmaron que un agente del sector administrativo dio positivo para Covid-19. Se informó que se cerró preventivamente el área, que está en un edificio donde no se atiende a pacientes y que se aislaron 21 personas. Hasta la tarde, los primeros testeos dieron negativo.

En todos los casos, aunque se den en el sector privado, las áreas de Epidemiología de Salud municipal y provincial acompañan y supervisan los procedimientos. Nada puede hacerse sin que sea informado a las autoridades sanitarias.

Carolina Subirá, asesora en Infectología de la Asociación de Clínicas y Sanatorios e integrante del comité de expertos en Covid-19 de la provincia, recordó que en la ciudad los protocolos de mitigación de riesgos se trabajaron de manera temprana. “Algunas instituciones, incluso, los tuvieron listos antes de que se detecte el primero de los casos en la Argentina”.

“Se buscó incrementar las medidas de protección del personal y de los pacientes y hacer un reentrenamiento de los trabajadores de salud que, sin dudas, están entre los más expuestos a los contagios en una pandemia”, mencionó.

“La Sociedad Argentina de Infectología evalúa e informa cuáles son los elementos de protección para cada actividad. Luego, las estrategias deben ajustarse a la realidad epidemiológica de cada localidad y por su puesto se trabaja en base a los protocolos ministeriales. No es lo mismo lo que sucede en Caba y Amba que lo que pasa en Catamarca, que recién tiene los primeros casos, o en ciudades donde no hay circulación comunitaria”, detalló.

¿Por qué comenzaron a aumentar los positivos entre el personal de salud en los últimos días en Rosario? La experta explicó que en este momento hay 8 clústers (aglomerados) identificados en la ciudad. Todos tienen un caso índice cuyo nexo epidemiológico pudo identificarse (personas con trabajos o asistencia habitual a zonas de alta circulación como Chaco y Buenos Aires). Se produjo una relajación de la población general en reuniones familiares y afectivas donde “indudablemente el distanciamiento y el uso de barbijo no se cumplen”. No ajustarse a las medidas de prevención es una de las causas principales que incrementa el número de casos cuando se atraviesa, como en Rosario, una fase de apertura importante con casi un 80 por ciento de las actividades liberadas. Por lo tanto, al haber más personas contagiadas (lo que se está reflejando día a día en los números de Covid-19), el personal de salud a su vez puede tomar contacto con esos casos, infectarse si alguna medida falla, y seguir favoreciendo la seguidilla de contagios.

Hisopados

Tomando la situación que se dio en el Británico donde fue intervenida por un problema abdominal agudo una paciente que tenía Covid-19 pero no se sabía, lo que generó a su vez que dos trabajadores de la salud se contagien el virus, cabe la pregunta: ¿No se hisopa a las personas que van a entrar a un quirófano? Subirá respondió: “Si es una cirugía no programada y se determina que un paciente es de bajo riesgo, no requiere hisopado. Esa valoración de riesgo se hace básicamente con la declaración jurada del paciente para determinar qué movimientos hizo en los últimos días y si tiene o no síntomas. Si la persona no están en condiciones de responder, por ejemplo, si tuvo un accidente grave, se apela a la familia para conocer todos los datos necesarios”.

Si se trata de una cirugía programada donde se va a intervenir al paciente por problemas abdominales, o cardíacos o pulmonares, entonces se pide un aislamiento de esa persona durante los 14 días previos y un hisopado para Covid-19. “Cuando salimos de la circulación comunitaria los hisopados no se hicieron en todos los casos, no era necesario si se determinaba el riesgo bajo, pero estamos evaluando hisopar mucho más dado el aumento de los positivos”, cerró Subirá.