El Ministerio de Trabajo realizó fiscalizaciones en las dos sucursales de Rock & Feller’s después del reclamo de trabajadores. El Cairo cerró por un cese de actividades de los empleados.

La crisis desatada por la pandemia del coronavirus impactó de lleno en los locales gastronómicos y en Rosario dos bares tradicionales entraron en conflicto, con protestas y paros de los empleados que derivaron en inspecciones de la provincia de Santa Fe.

Tras denuncias de los trabajadores de Rock & Feller’s, agentes de la Subsecretaría de Fiscalización del empleo se presentaron en las sucursales de bulevar Oroño y del shopping Alto Rosario para inspeccionar las presuntas faltas a los protocolos por la enfermedad covid–19, y por las irregularidades en la liquidación de sueldos.

El subsecretario de Fiscalización del Trabajo, Facundo Osia, señaló que “se procedió a suspender algunos sectores por el riesgo inminente para la salud de los trabajadores” frente al incumplimiento del protocolo presentado por la propia empresa.

Además, los inspectores del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Santa Fe solicitaron la documentación correspondiente en función de la denuncia que realizaron los empleados por las irregularidades en la liquidación de los sueldos.

 

El ministro de Trabajo Roberto Sukerman, explicó que la cartera laboral tiene la obligación de intervenir para garantizar los derechos laborales y frente a la posibilidad de que se esté poniendo en riesgo la salud de la comunidad: “Somos muy estrictos en el cumplimiento de los protocolos, estamos en medio de una pandemia y no podemos permitir que haya ningún tipo violación a las normas de prevención”, manifestó.

Por otro lado, este viernes a la tarde un grupo de 40 trabajadores del bar El Cairo de Sarmiento y Santa Fe iniciaron una protesta con presencia en el lugar de trabajo pero sin atención al público.

Voceros del reclamo, acompañados por el secretario gremial de los Gastronómicos de Rosario, Sergio Ricupero, dijeron que los dueños adeudan horas trabajadas, aguinaldo y aportes a la obra social, algo que ya habían reclamado. Señalaron que mantenían reuniones para acordar formas de pago que se suspendieron. El bar permanecía cerrado.