El país, que multa a las personas que no usen protección en espacios públicos cerrados, entregará tapabocas de tela lavables por correo.

Francia va a repartir 40 millones de mascarillas gratis a los 7 millones de franceses con menos ingresos, indicó este miércoles el ministro de Salud de Francia, Olivier Véran.

“Francia no abandonará a las personas que no pueden comprar mascarillas”, dijo Véran dos días después de que se hiciera obligatorio el uso de tapabocas en todos los lugares públicos cerrados, bajo pena de una multa de 135 euros (155 dólares).

Los 7 millones de franceses concernidos por esta medida recibirán por correo mascarillas de tela lavables, que pueden utilizar 30 veces.

“Firmamos un contrato con los correos que se comprometieron a enviar de aquí a unos días las mascarillas gratuitas”, indicó Véran.

Por otra parte, la seguridad social reembolsará en un 100% las mascarillas quirúrgicas para 2 millones de franceses vulnerables, señaló el ministro francés. Se trata de personas que, por tener diferentes problemas de salud, pueden pedir con una receta que se les reintegre el costo de las mascarillas quirúrgicas que compren en la farmacia.

Estas medidas fueron anunciadas después de que asociaciones alertaran sobre las dificultades de las categorías más precarias a hacer frente a un gasto mensual adicional.

Francia, donde la Covid-19 ha dejado ya más de 30.000 muertos, teme una segunda ola de coronavirus. Hasta el martes se contaban más de 200 focos activos de covid en todo el país.

El ministro Véran también fue interrogado sobre otra polémica política de los últimos días en relación con el coronavirus, la falta de control de las personas que llegan a los aeropuertos del extranjero, en particular de los países catalogados en rojo por la situación epidémica, como pueden ser Estados Unidos o Brasil.

Avanzó que el viernes en el consejo de defensa del presidente francés, Emmanuel Macron, con miembros de su Gobierno, se tomarán “eventualmente medidas suplementarias” sobre esa cuestión.

Hasta ahora, solo pueden entrar en Francia procedentes de esos países en rojo las personas de nacionalidad francesa o con residencia en el país. Se les pide que presenten un test negativo realizado en las 72 horas anteriores a su aterrizaje en un aeropuerto francés. En caso de que no se lo hayan podido realizar, se les pide que lo hagan en las 48 horas siguientes a su llegada a Francia (se les propone en el aeropuerto) y si no que se mantengan en cuarentena en sus domicilios durante 14 días.