Ante la baja de los precios y de comercialización de la fruta, los productores las utilizan para alimentar también chanchos y gallinas.

El reclamo de los productores bananeros de de Laguna Naineck, Formosa, lleva décadas. Los $5 promedio que reciben por el kilo de banana verde en la chacra no les alcanza ni para cubrir los costos de la producción ni para poder subsistir.

Vacas, cerdos y gallinas: como en otros años, los productores bananeros deben darles de comer la fruta a los animales ante la falta de comercialización y los bajos precios que reciben por su producción.

En diálogo con TN.com.ar, Pánfilo Ayala, director titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), explicó: “Un productor siembra para que coman las personas y estamos alimentando animales. La gente se asombra, pero acá es común hacer esto: la banana tendría que estar en las mesas de los argentinos. Es muy doloroso: los años pasan, nos volvemos viejos y las posibilidades se reducen. Nuestros hijos cortan boleto y se terminan yendo a otras ciudades”.

Laguna Naineck es una localidad del departamento Pilcomayo, al noreste de la provincia de Formosa. Dependiendo del clima, el grueso de la cosecha de banana comienza en mayo y finaliza en septiembre.

“Somos un poco más de 600 familias productoras que tienen parcelas de entre 1 a 10 hectáreas. Trabajamos en la producción de bananas toda la vida pero tenemos siempre el mismo problema: los intermediarios se llevan gran parte de la ganancia”, afirmó el productor.

Según explicó, la brecha entre lo que producen y lo que consumen es cada vez mayor: por una caja de 22 kilos de bananas verde les pagan en promedio $100 y en el mercado se vende entre $500 y $800.

“Los productores no somos formadores de precio y el consumidor paga muy cara la fruta. Esta situación no es nueva para nosotros: se viene dando en forma paulatina hace 20 años sin pausa”, afirmó el representante de FAA.

Reclamos

Ayala comentó que desde hace años realizan varios viajes por año desde Formosa a Buenos Aires para manifestar su reclamos ante autoridades nacionales, y también provinciales y municipales.

Piden que se fije un precio mínimo de referencia obligatorio por cada caja de banana que se vende.

“Nos cansamos de llevar carpetas y propuestas. Necesitamos que como mínimo se nos pague 20 pesos el kilo para poder sostener la producción y la rentabilidad”, afirmó.

Además, a la situación de bajos precios se suma que la Argentina compra bananas a otros países. “La banana nacional no se consume: no hay políticas públicas de protección a la producción nacional”, remarcó el productor formoseño.

“Vivimos en una incertidumbre total. Al productor se le paga en la chacra: viene el comprador y te dice, ‘te pago tanto, si querés cortalo’. Si no aceptas, la fruta se madura y pudre ahí. Te genera mucha bronca y tristeza porque es nuestro trabajo”, concluyó.