No es la primera vez que aparece un cartel de este tipo en el Conurbano bonaerense. Cansados de los robos y arrebatos en las calles, vecinos de 9 de Abril, en el partido de Esteban Echeverría, colocaron un pasacalle similar.

“Rastrero: en esta zona no llamamos a la Policía. Si te enganchamos lo arreglamos”, dice uno de los singulares letreros que el grupo “Vecinos Unidos San Carlos II”, colgaron en una esquina.

Después de mínimos históricos por la cuarentena, desde mediados de junio comenzaron a registrarse diversos hechos de inseguridad, entre ellos los casos de los jubilados, en Quilmes y Mar del Plata, de alta sensibilidad, y con un par de delincuentes muertos.

La ola de robos puso en el centro de la escena mediática al ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, que se mostró en los lugares de los hechos cada vez que pudo. Incluso protagonizó una escena polémica en Zárate portando un arma durante la detención de uno de los acusados por el crimen del gendarme Marcos Antonio Castillo (49), asesinado para robarle la bicicleta. El funcionario aseguró que él fue quien atrapó a uno de los sospechosos cuando intentaba escapar por los techos.

En las últimas horas, tras una reunión de Berni con su par nacional Sabina Frederic, se acordó el envío de gendarmes a varios puntos “calientes” de Gran Buenos Aires, como La Matanza, Quilmes, Almirante Brown, Moreno, Florencio Varela, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Lanús y Tres de Febrero.

Estos dos últimos partidos gobernados por intendentes opositores habían quedado fuera del plan original, pero fueron sumados después de las quejas.