La Municipalidad de Santo Tomé puso en marcha el proceso de compactación de 185 motocicletas que se encontraban alojadas en el depósito de vehículos retenidos. Es el primer lote de un total de 700 vehículos que se compactarán hasta fin de año, en fechas a determinar.

En todos los casos, se trata de unidades que fueron secuestradas hace tiempo en operativos de control vehicular y que nunca fueron reclamadas por sus dueños tras las distintas citaciones para que se acerquen a regularizar su situación.

“Estamos dando inicio a un ambicioso programa para compactar más de 700 vehículos desde hoy hasta fin de año, con el objetivo de desocupar el corralón municipal y, de esta manera, continuar profundizando los operativos de control de tránsito en la vía pública”, explicó el secretario de Gobierno, Martín Giménez.

El funcionario recordó que además del espacio limitado en el depósito municipal, la custodia de los bienes supone un costo para el Municipio que incluye, entre otros aspectos, el alquiler del depósito, cámaras de seguridad, sereno, sistema de alarma y seguros.

“La compactación es la última etapa de un circuito que se inicia con los controles de tránsito que realiza Policía Municipal”, detalló Giménez. “Aquellos vehículos que son retenidos por infracciones graves, quedan alojados en el corralón. Posteriormente toma intervención el Juzgado de Faltas, que llega a una sentencia firme y notifica a los propietarios de los mismos. Si los titulares no los reclaman dentro de los plazos que establece la ley, la Municipalidad está en condiciones de proceder a su descarte”, se explayó.

“Previamente, como metodología de trabajo, efectuamos una verificación de todos las unidades retenidas con la intervención de la Policía de Investigaciones (PDI). En esta oportunidad, por ejemplo, detectamos 7 motos que tenían pedido de secuestro por robo, las cuales fueron puestas a disposición de sus legítimos dueños”, completó el secretario de Gobierno.