En la tradicional Feria de Candioti Sur que se realiza los miércoles en la plazoleta Emilio Zola, se llevó a cabo un taller de huerta familiar y el intercambio de semillas nativas y criollas. También se instaló durante el día un punto de reciclaje.

Cada miércoles, en la plazoleta Emilio Zola funciona la Feria Agroecológica de Candioti Sur, donde se ofrecen alimentos y productos libres de agrotóxicos. En este espacio verde ubicado en Marcial Candioti y Diagonal Caseros, la Municipalidad de Santa Fe sumó una serie de actividades en vísperas de la celebración de la ceremonia de la Pachamama -que se festeja cada 1° de agosto- y en conmemoración a la Semana Continental de la semilla nativa y criolla.

Como parte de la programación, hasta las 16, se recibieron residuos secos en campanas dispuestas por la Secretaría de Ambiente, se ofreció una charla sobre huertas y agroecología y se realizó el intercambio y venta de semillas con “Los guardianes de semillas”.

Seguir aprendiendo

El secretario de Ambiente del municipio, Edgardo Seguro participó de la jornada en la que consideró que “es una buena oportunidad para abordar temas de agricultura y agroecología urbana, de manera que las personas puedan volver a tener esos saberes que tenían, de poder producir sus propias huertas a partir de semillas. Es una oportunidad interesante porque la gente que normalmente asiste acá tiene esa predisposición para trabajar este tipo de temas”, señaló.

El funcionario compartió también que “aprovechamos, como estamos haciendo en todos los lugares, a traer las campanas de reciclado para acercarles a los vecinos un punto para disponer los materiales secos que separaron. Si bien hay muchas personas que han abandonado este hábito, hay muchas que lo hacen sistemáticamente y no encontraban un lugar donde depositar sus residuos secos para que lleguen en condiciones al reciclado”.

Las campanas se irán rotando por las distintas ferias para el depósito de residuos secos. No obstante, ya se encuentran fijas en siete puntos de Santa Fe Capital: el Jardín Botánico (Gorriti 3900); en el Instituto Municipal de Salud Animal ubicado en cercanías del Parque Garay; en el Distrito Este (Prado Español, General Paz y Hernandarias); en el Distrito Noreste (Aristóbulo del Valle 9446); en el Palacio Municipal (Salta 2951); en la Estación Belgrano; y en el Parque del Sur.

Multiplicando huertas familiares

En el taller de huerta familiar que estuvo a cargo del subdirector de Gestión Recursos Naturales Urbanos del municipio, Carlos Chiarulli, se abordaron distintos niveles y temas con el objetivo de brindar información y acompañar procesos. “Trabajamos distintos niveles, desde aquel que nunca hizo huerta ni nunca plantó una semilla, damos el abc de cómo preparar un sustrato, un contenedor, un recipiente, a qué profundidad colocar la semilla, cómo se riega hasta que emerge. Aquél que ya tiene práctica en semillas o es horticultor, plantea otro tipo de problemas. La gente pregunta cómo solucionar plagas o enfermedades”, comentó Chiaruli.

También, el funcionario compartió que desde la Municipalidad se trabaja actualmente en la creación de un semillero de plantas hortícolas en el Vivero Municipal en complemento al programa nacional ProHuerta que este año cumple 30 años de trayectoria. “El objetivo es distribuir la semillas y acompañar los procesos en cada una de las casas. Nos interesa la expansión de la agroecología a nivel familiar y acompañar a los horticultores que por profesión ya lo vienen haciendo”, explicó.

Compartiendo saberes

El intercambio de semillas es una práctica impulsada por el movimiento agroecológico con el objetivo de conservar y multiplicar las especies nativas y criollas frente al avance de semillas diseñadas en laboratorios por empresas multinacionales a través de un proceso de erosión genética del material nativo.

Durante la jornada, cada productor, horticultor y persona que practica la siembra trajo sus semillas para su intercambio. Sobre esta propuesta, Chiarulli se explayó: “Una persona intercambia 100 gramos de semillas y otra le da otros 100 gramos de otro tipo que también cultivó. Ese intercambio no es solo de productos o de semillas, sino que hay un intercambio de saberes. Cuando yo intercambio mis semillas, digo: ‘A esta semilla sembrala acá, es de tal época, necesita este tipo de sustrato, no la riegues mucho porque no es muy amiga del agua, necesita sombra, tené cuidado con tal plaga que aparece’. Entonces, hay todo un saber que uno va transmitiendo junto con la semilla y el otro a su vez lo va recibiendo y lo va multiplicando”.

Cambiando hábitos

Axel llegó a la plazoleta Zola para participar de la jornada ambiental desde barrio Sur con la idea de dejar de consumir verduras y frutas con agroquímicos. “Tener la oportunidad para poder desarrollar tu propia huerta y aprender, es algo hermoso. Creo que todo el mundo debería tener este conocimiento”, dijo.

Matías reside en Candioti Sur y participó de las actividades propuestas por la Municipalidad en la plazoleta Emilio Zola. En el evento, se mostró “muy contento de que en el barrios e hagan estas actividades porque tienen efecto multiplicador; cada vez más vecinos vamos tomando conciencia sobre la responsabilidad de nuestros propios residuos y a veces es necesario que haya un lugar que nos ayude o nos empuje a tener estas acciones diarias en casa, que son muy sencillas”.

Sobre el taller de huerta, consideró que “ayuda a bajar información a los vecinos, que por ahí pensábamos que sin tierra no podíamos hacer ningún tipo de cultivo y hoy hemos visto que en un cajón se puede tener un propio huerto pequeño y hacer cultivos en casa”.