La cabecera del departamento General López, Melincué, viene atravesando días de incertidumbre y preocupación. Esto se debe a la falta de respuesta por parte del Gobierno de Santa Fe para que se realicen los aportes para el funcionamiento y mantenimiento de las estaciones de bombeo. Y no es un dato menor.

Que el sistema de bombeo pueda seguir funcionando, ayuda por un lado a regular el crecimiento de la laguna, mientras que por el otro evita la “asfixia” económica a la Comuna. Suspender el funcionamiento de las estaciones de bombeo implicaría un peligro para esa localidad de posibles inundaciones, algo que ya vivieron en el primer semestre del 2017.

Los fondos que se adeudan (hoy estimados en $ 5 millones), son para mantener operativo al sistema que nivela las aguas de la laguna en esa localidad, desde hace 15 años. Pese que el ministerio de Infraestructura avaló su continuidad, desde Economía no acompañan con el financiamiento para su óptima operatividad. Se estima que están a un 30% de capacidad.

El presidente comunal, Silvio Garbolino, dijo que creyó en la palabra de los funcionarios del Gobierno de Santa Fe, pero que le fallaron. “Apostamos al diálogo desde el minuto cero y la construcción conjunta con la provincia, más allá de las diferencias políticas”, contó en primer lugar.

Tras 8 meses de gestión del gobernador Omar Perotti, ya se enviaron cinco notas al Ministerio de Infraestructura, a Economía y al propio despacho del titular del Ejecutivo santafesino. Hubo dos reuniones con la ministra de Infraestructura Silvina Frana e incluso una visita al pueblo de una comitiva encabezada por el secretario de Asuntos Hídricos, Norberto Gioia.

“Esta realidad contrasta con que en cada contacto fueron cordiales, predispuestos y educados. Pero pareciera que nos toman el pelo, que se abusan de nuestras ganas de trabajar en conjunto y en que somos gente de palabra”, remarcó. La deuda de más de 5 millones de pesos se generó a partir del incumplimiento sistemático del gobierno provincial, que a partir de la construcción del canal regulador, fueron establecidos como responsabilidad absoluta del Estado provincial.

“La situación es insostenible. La comuna de Melincué no puede seguir financiando a la provincia en este gasto. Especulan con que nosotros, que somos los principales afectados si esto se desborda, vamos a continuar poniendo el dinero que debiera poner provincia. Pero ya no podemos más. Nuestra principal fuente de ingreso, que es el Casino, está cerrada desde marzo. La recaudación por tasa por hectárea es muy reducida porque el distrito Melincué está con gran parte de su superficie cubierta por agua. Fuimos muy pacientes. Muy cautos. Muy medidos, pero esta situación no da para más”.

Reclamo regional

Legisladores de ambas cámaras provinciales presentaron sendos pedidos de informes al Estado provincial, para destrabar la llegada de estos fondos que son legítimamente de Melincué. “Obviamente como provincia no paga el funcionamiento de las bombas estamos haciendo malabares desde la Comuna, porque sabemos de su importancia, y sabemos que deben funcionar siempre por una cuestión de seguridad hídrica. Pero esos 5 millones que pusimos para afrontar esta obligación provincial que ellos incumplen, debieran estar puestos en obras para nuestro pueblo, en pavimento, vivienda, apoyo a desarrollo productivo. No podemos más”, aseveró.

Es para recordar, que existe un convenio entre la Comuna y la Provincia que va de noviembre a noviembre de cada año, que incluye el pago de los sueldos del personal (ochos personas) que cuidan la estación de bombeo; la compra de indumentaria de trabajo; el mantenimiento del predio de las estaciones (corte de césped, pintura); y el traslado de trabajadores ya que la estación de bombeo Nº 2 está a unos 7 kilómetros de la localidad.

La puesta en funcionamiento de esta estructura tiene un valor de $ 600 mil pesos mensuales, gasto que actualmente es absorbido por las arcas comunales. El convenio anterior venció el 30 de noviembre de 2019 y previo a ello ya se había presentado uno nuevo para ser firmado, el cual sigue a la espera de la firma por parte de la Provincia.

Por su parte, desde la actual gestión santafesina manifiestan que este convenio no fue firmado ya que tiene un aumento del 60 % respecto del anterior, que proviene del acuerdo paritario municipal y aplicación de la cláusula gatillo del 2019 que los empleados no lo cobraron durante ese año por estar sujetos al convenio vigente. Por lo tanto, ese porcentaje les corresponde empezar a cobrar a partir de la vigencia del nuevo convenio.