El falso verano en agosto no fue lo único que llamó la atención de los rosarinos en la costa norte de la ciudad.

Las temperaturas veraniegas, que acompañan el inicio de agosto, llevó a muchos rosarinos a pasear en pleno invierno por la Rambla Catalunya, en la zona norte de la ciudad. La reportera gráfica de La Capital Silvina Salinas retrató allí una especie de ave poco común, al decir de los especialistas, que se llegaron hasta la playa para sorpresas de quienes disfrutaban del buen clima.

En esa zona costera, el lecho del río Paraná quedó al descubierto por la extraordinaria bajante del río y en los últimos meses, producto de la histórica bajante, fue cubriéndose de vegetación. Allí es donde fueron vistos las ejemplares de jacanas, también conocidos como gallitos de agua, por los vecinos que ahondaron en varias teorías sobre su inesperada visita. La más fuerte es que huyeron de las islas por las quemas de pastizales que continúan hasta hoy, algo en lo que coinciden muchos conocedores del río.

Es el tan mentado “ecocidio” que producen los irrefrenables que afectan al humedal ubicado frente a Rosario. No hay dudas de que las quemas tienen un alto impacto en el hábitat de muchas especies, como en la nidificación de aves o en la germinación y floración de especies nativas y tal vez esto haya alentado la teoría de los vecinos.

Foto Silvina Salinas

Foto Silvina Salinas

Pero Cesar Massi, naturalista y miembro del proyecto ArgentiNat, le comentó a La Capital que no estaba claro que las aves estén ahí por las quemas.

“El nombre científico de la especie es jacana jacana pero se la conoce como Gallitos de agua. Son rállidos, una familia de aves que camina mucho más de lo que vuela, tienen patas adaptadas para caminar sobre la vegetación flotante”, comentó el especialista sobre la especie que suele habitar lagunas, esteros y bañados, en el centro y norte del país.

Este ave tiene unas patitas muy finitas, aptas para caminar sobre camalotes y otras plantas flotantes.

Foto Silvina Salinas

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