El 35% de las multas corresponde a esa irregularidad. Desde que comenzó la pandemia, el municipio clausuró más de 50 locales.

En esta etapa de cuidados sanitarios para prevenir la propagación del coronavirus, la Municipalidad continúa intensificando los operativos de control en bares y restaurantes de la ciudad. Más allá de que la mayoría de estos locales cumplen con los protocolos sanitarios implementados, la Secretaría de Control y Convivencia puso la lupa sobre las irregularidades detectadas, con la intención de seguir achicando ese margen. En ese sentido, según un relevamiento oficial, el 35 por ciento de las infracciones corresponde a falta de alcohol en los ingresos.

De acuerdo a esos datos, otras faltas encontradas fueron: no realización de la reducción física del mobiliario; no acreditación de la preservación del registro histórico de trazabilidad; no cumplimiento del distanciamiento entre comensales; no utilización de tapabocas y no cumplimiento del cierre en el horario establecido.

Por estas transgresiones relacionadas a la pandemia, las autoridades municipales labraron 620 actas desde que se establecieron las medidas de “distanciamiento social, preventivo y obligatorio”. En ese marco, los agentes de control municipales clausuraron más de 50 locales de este tipo.

Intensifican controles

Vale precisar que en lo que va de este año, la Dirección General de Inspección de Industrias, Comercio y Servicios realizó 8 mil fiscalizaciones, 3.600 de esas fueron efectuadas desde el 20 de marzo. Desde esa fecha, las áreas municipales han profundizado sus tareas de control.

En la primera etapa, cuando la cuidad atravesaba la fase 1 de aislamiento, esos trabajos se centralizaron en tratar de garantizar que sólo estuvieran abiertos al público, las industrias, comercios y locales de servicios considerados «esenciales».

Después, mientras se fueron sumando actividades, las inspecciones se focalizaron en verificar el cumplimiento de los protocolos preventivos respectivos a cada rubro.

Desde la Intendencia, se encargaron de remarcar que la acumulación de faltas de este tipo, o la detección de un incumplimiento grave a las normativas de funcionamiento, pueden llegar a desembocar en la clausura preventiva del establecimiento.

En este marco, la Municipalidad ratificó que cerró de manera preventiva más de 50 locales y destacó que continuarán las tareas de control sobre la actividad de bares, restaurantes y cantinas de la ciudad.

“Ya todos saben lo que tienen que cumplir, por eso vamos a ser inflexibles. Si encontramos algo que complique las garantías sanitarias, procederemos a la clausura del local”, destacó Carolina Labayru, secretaria de Control y Convivencia municipal.